
Sobre este complejo y preocupante tema, habla a fondo, en entrevista para este medio, el doctor Erick Gómez Tagle López, Investigador de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Entre su trayectoria, es licenciado en Sociología y Maestro en Estudios Políticos y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México y Doctor en Ciencias Penales y Política Criminal, por el Instituto Nacional de Ciencias Penales, obteniendo en sus tres exámenes de grado Mención Honorífica. Actualmente está al frente de Grupo Puebla, iniciativa surgida hace 4 años cuyo objetivo es preservar la paz en México, juntando lo mejor de las ciencias, artes y humanidades.
Gómez Tagle señala, en entrevista para EL HERALDO: “la criminología no es solamente estudiar la violencia, sino justamente de prevenirla, fomentando procesos de pacificación en el país y en el mundo”.
Gómez Tagle señala que esta apología de la violencia ha sido una constante a lo largo de la historia. Incluso, vanagloriar a quienes ejercen esta clase de actitudes. Un ejemplo son los gladiadores romanos, y eran, precisamente, justo de admiración e idolatría, vistos como individuos valientes.
“Por eso la fascinación en el imaginario colectivo sobre psicópatas, que ha generado un enorme problema nivel sociológico y psicología de masas, pues lo que hace es justificar gente interesada en replicar comportamientos de este tipo (…) hay un culto a personajes violentos, y esto ha dado como resultado que la sociedad, en vez de verlo como un problema, los adopta e idealiza. Esa cuestión es terrible”, dice Gómez Tagle.
FICCIÓN VS REALIDAD
Por supuesto, hay que saber diferenciar ficción de realidad. El especialista explica que en una película, en una serie, o en un cómic, hay personajes imaginados, y las víctimas no son reales. Otra cuestión es cuando hay un ser humano real que viola la ley y genera víctimas, desestabilizando el estado de derecho y dejando ver los errores de las instituciones.
Cuando hay gente que en realidad está sufriendo y no es ficción, se le debe poner un alto. Además, que no se haga ninguna apología, sobre todo ante las generaciones más jóvenes.
“Existe suficiente evidencia para establecer que no se debe propagar esta cultura negativa. Máxime cuando lo hacen figuras públicas. Recientemente tenemos el caso de este deportista que hizo una fiesta enfocada a niños, y en este sentido la respuesta enérgica me parece que ha sido positiva”.
Gómez Tagle es enfático al afirmar: “Ignorar el enorme peso en nuestro país que tiene la delincuencia organizada, ignorar las miles de víctimas, las desapariciones forzadas, las fosas clandestinas, el sufrimiento, y por el contrario, plantearlo como una acción chusca o divertida, me parece que es una absoluta falta de respeto, no se debe permitir ni ética, ni moral, ni legalmente”.
El académico, escritor e investigador explica que es imprescindible que se trabaje la paz en las instituciones, eso es crucial para mejorar la sociedad. “Tienen que involucrase las universidades. Tanto públicas como privadas. No puede ser que la intelectualidad del país se mantenga al margen de esto. De la enorme cantidad de casas de estudio que tiene nuestro país, tenemos la obligación ética de involucrarnos para solucionar problemas sociales, y uno de los más graves, es la inseguridad”.