Luego de permanecer cerrado desde el pasado martes por la madrugada, el ‘Callejón del Beso’ vuelve a recibir turistas, visitantes, trabajadores y comerciantes, con lo cual también se pone a fin a una disputa que por algunos meses sostuvieron las partes.
El pasado viernes por la tarde, el alcalde, Alejandro Navarro Saldaña, funcionarios municipales como Samuel Ugalde, titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), Gustavo Buck, director de Fiscalización y Control, entre otros se reunieron con Norma Gámez, propietaria del ‘Balcón de Ana’ y los fotógrafos.
Poco después de las 10:00 de la mañana del sábado, un grupo de trabajadores municipales retiraron la cerca hecha a base de madera que autoridades municipales habían colocado el pasado martes, cuando se cerró este atractivo turístico.
“Quiero decirles que hemos llegado a un acuerdo, las autoridades, la dueña del ‘Balcón de Ana’, los fotógrafos que aquí trabajan para que haya orden y todo vuelva a ser abierto y que vuelva el turismo y la gente”, dijo.
Explicó que el acuerdo espera poner fin a las disputas y sobre todo lograr que todos los que ahí trabajan lo hagan con el respeto que se requiere para todos y en las áreas y espacios públicos que se les han asignado.
El acuerdo implica que tanto Norma Gámez, como los fotógrafos y los comerciantes no invadan, ni entren en los espacios de los otros, además de en todo momento reportar a las mismas autoridades cualquier incidente o desacuerdo.
“En el lugar vamos a tener de manera permanente a dos elementos de la policía turística y confiamos en las partes para que todos trabajen con orden y se eviten los problemas, de parte de las autoridades también vamos a colaborar”, afirmó.
Navarro Saldaña precisó que con la decisión tomada de común acuerdo también se pone fin a la intención de expropiar este histórico lugar y uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.
El alcalde dejó en claro que en caso que alguna de las partes reincida en actitudes que atenten contra el derecho de los otros se van a aplicar las sanciones a que haya lugar.
El acuerdo también incluye lo relacionado con el uso de cámaras y equipos de telefonía celular, en el propio callejón, además que los fotógrafos solo podrán laborar en el espacio que tienen asignado.
Una vez que se logró al diálogo, el callejón del Beso volvió a ser abierto al público y de inmediato los turistas regresaron al lugar y con ello los guías de turistas, narradores, comerciantes y demás personas que ahí laboran.
