El robo de hidrocarburo no se solucionará con programas sociales sino con su combate decidido, y la Fiscalía General del Estado siempre la ha combatido y seguirá haciéndolo.
Así lo afirmó ayer el fiscal general Carlos Zamarripa Aguirre, quien como otros funcionarios estatales, celebró que finalmente el Gobierno Federal reconociera que esa actividad criminal es detonante de la violencia homicida y emprendió medidas para combatirla.
Sin embargo denotó en sus comentarios que las autoridades estatales esperan más del trabajo de la federación contra esa actividad delictiva y consideró que no es con programas sociales como se realizará un combate eficaz al robo de hidrocarburo.
A esa actividad criminal se le debe perseguir y la Fiscalía General del Estado seguirá persiguiéndola, advirtió.
Dijo que desde siempre la Procuraduría General de Justicia estuvo informando y proponiendo a la federación el combate al robo de combustible, pero Pemex no tomaba la medidas necesarias.
GASOLINERAS HUACHICOLERAS
Señaló que como parte del trabajo de la entonces Procuraduría General de justicia, las investigaciones sobre el robo de combustible permitieron obtener información sobre el robo y la venta de hidrocarburos.
Había un solo proveedor, Pemex, afirmó, pero ese combustible puesto a venta de gasolineras. Ya no en puntos de venta clandestinos sino en gasolineras de las que en su momento fueron identificadas un total de 19.
En algunos casos, incluso, se les sorprendió y se les videograbó cuando eran abastecidos sus tanques con combustible robado.
Sin embargo, según hizo notar, de todas ellas solo una gasolinera ha sido clausurada.
En su momento, el gobernador Diego Sinhué Rodríguez Vallejo declaró que el 80% de la gasolina que se consumía en Guanajuato, no era facturada por Pemex.
CORPORACIONES INFILTRADAS
Reconoció que los ataques a policías siguen siendo cometidos y causando víctimas en las filas de las autoridades pero hizo notar dos cosas: Algunas víctimas se relacionaron con la delincuencia, y todas las corporaciones policiales están infiltradas, aunque aseguró que en Guanajuato esa infiltración es mínima.
El fiscal lamentó el asesinato de un agente de investigación criminal del estado, cometido recientemente en el municipio de Abasolo.
No citó al caído por su nombre, pero aseguró que era un magnífico agente investigador que rechazó ofrecimientos del crimen organizado y que por eso habría sido atacado a balazos junto con otro compañero suyo que resultó ileso.
Señaló sin embargo que algunos otros policías también caídos en atentados del crimen organizado cedieron ante ofertas y finalmente fueron asesinados por este.
Preguntado sobre la gravedad de la infiltración de las corporaciones policiales por el crimen organizado, consideró que no hay corporación alguna que no esté infiltrada, pero afirmó que en Guanajuato es mínima.
