
Y si el fenómeno meteorológico afectó el clima, dejó tras de sí un caos tanto para automovilistas como para viandantes, comerciantes semifijos y fijos que debieron bajar la cortina para dejar que pasara la lluvia.
De acuerdo al reporte de Protección Civil municipal comenzó a llover en León a las 16:21 horas primero al sur y al poniente de la mancha urbana, extendiéndose apenas 10 minutos después hacia el norte, donde granizó fuerte.
También en la zona centro y especialmente el primer cuadro de la ciudad, fue severamente castigado por la lluvia y el viento con rachas de hasta 35 kilómetros por hora según el último reporte del Servicio Meteorológico Nacional, y luego el granizo que alcanzó el tamaño de una canica.
A través de las redes sociales también pudo captarse que las precipitaciones fueron más fuertes en la zona poniente de León, y en la salida a Lagos de Moreno, Paseo de Las Torres, Brisas del Campestre y predios del Palote, al igual que el Campestre y Lomas del Campestre.
Hacia la zona de Ibarrilla se reportó la caída de un árbol y en León Moderno, sobre las calles de Tita Rufo, una rama de gran tamaño cayó sobre el barandal de una vivienda lo que poco después fue atendido por personal de Bomberos de León.
Protección Civil aunque no reportó nada en especial, se vio muy activo en el monitoreo de los cuerpos de agua, especialmente el Malecón del Río de los Gómez, que para antes de las 17:00 horas llevaba un caudal de aguas considerable, producto del chubasco que también cayó en la zona alta de la Sierra de Lobos, que trajo escurrimientos hasta la mancha urbana a través de diversos cuerpos de agua como el río de La Patiña, que salió de sus bordes al paso del camino que va a Hacienda Arriba, aunque sin causar desastres.
El resto de la tarde y noche, León vivió una tarde relativamente tranquila con ligeras lloviznas o lluvias inapreciables en diferentes zonas de la ciudad según las mediciones de las estaciones hidrometeorológicas de Sapal.