
De momento, sus peticiones están siendo atendidas.
José de Jesús Ríos, uno de los colonos y representantes, pide que se regularicen los terrenos. Él señala que ya está el drenaje, pero no tienen los papeles. Hace dos décadas, el dueño vendió el terreno, después se lo vendió a otro y éste falleció. “Después se aprovechó y ya no quiso regularizarnos. No nos entregaron escrituras”, dijo.
A diario tienen mucho qué enfrentar como colonos: les roban los cables y no cuentan con la seguridad que se requiere. Viven alrededor de 50 personas en el lugar, que se ubica por el bulevar Delta a la altura hacia El Potrero, rumbo a Hacienda Arriba.
“De momento, esto va muy avanzado y hay un papel que anda extraviado. No tenemos servicios básicos. Respecto a la luz, unos se cuelgan. Por ahora, al menos ya nos dieron algo de esperanza”, concluyó.