Una prolongada persecución en horas de la madrugada por gran parte de Abasolo, sin que interviniera la policía local, precedió a los siete asesinatos cometidos este lunes, que culminó con el ataque que casi extermina a una familia en la calle Allende, donde funcionaba un punto de venta de droga que ya había sido desmantelado por las autoridades estatales; todo en el contexto rivalidad entre grupos criminales.
En esos término se resumen revelaciones hechas por el Secretario de Seguridad Pública del Estado Álvar Cabeza de Vaca, sobre los hechos ocurridos este lunes en aquella ciudad. Lo dijo en entrevista con noticieros En Línea.
Dijo que una persecución por 30 cuadras de dos jóvenes que fueron luego asesinados no motivó la movilización de de la policía municipal.
Por otra parte, señaló que el último ataque se consumó en un punto de venta donde cuatro miembros de una familia fueron muertos, así como un vecino que salió disparando al grupo que cometía la agresión.
El funcionario declinó precisar si la policía femenil, Griselda Elizarraráz, muerta con su esposo y sus hijos en el último ataque según la cronología expuesta por Cabeza de Vaca) estaba involucrada en la comisión de ilícitos.
