Purísima del Rincón es la cuna de la Judea, y una de las artesanías más representativas del municipio es el tallado de madera para la creación de las máscaras usadas en esta tradición.
El arranque de esto fue gracias al mítico Hermenegildo Bustos, hace ya 146 años, tiempo que se cree que también tiene de antigüedad el inicio de esta labor artesanal de crear máscaras de madera.
En total, existen aproximadamente 25 artesanos en el municipio que se dedican a realizar máscaras de madera, sin embargo, ninguno de ellos se dedica de tiempo completo a esto.
Así lo dio a conocer el director de la casa de la cultura, Gerardo Reyes, quien a sus 18 años ya hacía máscaras. Él, actualmente, tiene 52 y destacó que en cuanto a detalles de tallado en el rostro, Purísima es el mejor.
Angustia y desesperación
Para la elaboración de una máscara, se lleva un proceso riguroso: primero se necesita conseguir un pedazo de tronco de árbol de colorín. Hoy en día se tienen las medidas del tronco para cada máscara y luego de esto se comienza a hacer las mediciones simétricas del rostro.
Se dividen en 3 partes, la distancia que tiene el mentón, luego una división más de la nariz a los ojos, y el último de la nariz al filo de la boca.
Después de esto se lleva a cabo el devastado iniciando con la nariz. Es decir, se comienza a quitar los pedazos de madera que ya no se ocupen siempre y cuando tratando de respetar la forma de la nariz.
Se continúa haciendo esto para darle forma, y luego se mide y observa de todos los ángulos posibles. También se comienza a quitar la parte trasera de la máscara para que se vaya formando mejor su estructura.
Ya con la estructura se pule y comienza a hacer el detallado con la madera, las arrugas y las ondulaciones de las barbas, por ejemplo.
Madera de colorín
El colorín es de los tipos de madera preferido de las polillas porque es
Después de esto se le aplica un sellador a la máscara y una vez seca, ya se comienza a pintar.
Para ello, se utilizan todas las herramientas que usa un carpintero, desde serruchos, navajas, gurbias hasta martillos.
El tiempo en producir una, depende de los detalles y del tiempo del artesano que le dedique a hacerlo. Dedicándose diario, se lleva aproximadamente 2 semanas.
Actualmente ya se hacen máscaras de diversos tamaños: hay unas de 10 a 12 centímetros aproximadamente, las tradicionales de 25 a 35 cm, y también se han comenzado a hacer máscaras de hasta menos de 6 cm para llavero.
Las máscaras de tamaño normal, tienen un valor comercial alto, pues aproximadamente rondan los 2 mil o 3 mil pesos.
Las máscaras de madera son muy propias de Purísima, pues el trabajo que los ciudadanos pueden lograr con sus manos muy pocas personas de otros lugares lo logran. (Juan Carlos Romero)