Ayer este diario realizó un recorrido en sus instalaciones de la universidad y documentó los filtros y las prácticas que esta nueva normalidad ha ocasionado en la educación.
Para poder ingresar a las instalaciones de la Ibero, ya sea por la zona peatonal o por el estacionamiento, es necesario llevar a cabo una encuesta en la aplicación diseñada por la misma universidad para que los asistentes no tengan síntomas o contacto con alguna persona sospechosa o confirmada con Covid-19.
Además, los estudiantes deben llevar a cabo un curso sobre las medidas básicas e indispensables para llevar a cabo un retorno seguro a clases y evitar la posibilidad de un contagio.
A través de la plataforma de la universidad, se puede monitorear el número de veces que los alumnos visitan la escuela e incluso el tiempo que permanecen en ella.
Actualmente solo van alrededor del 3% del total de alumnos a talleres y prácticas, lo que representa aproximadamente 120 alumnos, y los espacios como cafetería, así como áreas para fumadores siguen cerradas o restringidas.
La asistencia a las aulas sigue siendo voluntaria y, una vez que la comunidad educativa ingresa a la escuela, los 12 módulos y espacios principales de la universidad cuentan con tecnología a la entrada que incluye cámaras térmicas que monitorean le temperatura de los asistentes, y si es superior a los 37º emite una alerta.
Dichos equipos de monitoreo fueron creados en la misma Universidad.
HÍBRIDO
Por otro lado, actualmente la Ibero ya cuenta con 13 salones equipados para llevar a cabo clase híbridas, con salones listos para recibir a los alumnos y con espacios para respetar la sana distancia entre ellos, pero a su vez cuentan con toda la equipación tecnológica para que se imparta la misma clase presencialmente, así como a distancia.
En lo que parece ser el futuro inmediato o a mediano plazo, el regreso a las escuelas se llevará a cabo de forma híbrida y por esta razón se van a implementar otros 20 salones más con todo este equipo digital que incluye cámaras inteligentes que dan seguimiento al docente, proyector y otros recursos que elevarían la calidad de las clases.
Además, también se cuenta con los medidores de CO2 en todos los talleres e incluso en varias áreas o espacios administrativos con lo que se garantiza que exista una correcta ventilación, otro de los requisitos para un regreso a clases seguro.
RECTOR
El Rector de la Ibero León, Alexander Paul Zatyrka Pacheco señaló que están listos y en análisis para que, en caso de poder ampliar la prueba piloto a un porcentaje más grande de alumnos, las instalaciones de la Ibero sean seguras y cuenten con todas las medidas avaladas por las autoridades sanitarias.
La matrícula total de la universidad es de aproximadamente 3 mil alumnos en licenciatura, y actualmente están llevando a cabo talleres y prácticas poco menos del 3% de la matrícula según las autoridades de la institución; sin embargo, el rector declaró que esperaría que se pueda dar un pasito más en el verano y otro paso más en otoño para ver la posibilidad de ampliar un poco más la asistencia de los estudiantes.
Reconoció que todo eso depende de la situación que guarde la pandemia en el estado y de los lineamientos y normas que marquen las autoridades sanitarias.
En caso de que se pueda aumentar este porcentaje, las medidas de prevención también deberán fortalecerse.
Si esto llega a pasar, se llevará a cabo un análisis para favorecer las licenciaturas que necesiten talleres, laboratorios o prácticas para que puedan ser las primeras en regresar.
Hasta el momento ningún alumno ni maestro que han acudido a talleres o laboratorios se ha contagiado de Covid-19.
En cuanto la vacunación de docentes, el Rector dio a conocer que están llenando un censo de maestros de la universidad de los cuales 200 son de planta y otros 4 de tiempo parcial o de asignatura, los cuales comúnmente laboran en otra institución.
Ya hay algunos docentes mayores de 60 años que recibieron la vacuna contra el coronavirus sin embargo el número aún no se detalla; el rector reconoció que él ya se vacunó.
EL número de alumnos que se encuentran estudiando una Licenciatura no ha tenido una disminución considerable a diferencia de los Posgrados; sin embargo, ya comienza a haber un repunte de solicitudes de inscripción para los meses de otoño que se puede vincular con la esperanza de que las clases ya puedan ser híbridas o presenciales en meses futuros.
