
La familia de Madeline volverá a salir a las calles para exigir justicia, luego de considerar insuficiente la sentencia de tres años y seis meses de internamiento impuesta al adolescente de 17 años declarado responsable de su feminicidio.
La marcha se realizará el próximo domingo 2 de agosto que comenzará entre las 9:00 y 10:00 de la mañana desde el Arco de la Calzada.
No será la primera movilización en torno al caso. El pasado 23 de marzo, familiares y amigos de Madeline se manifestaron para exigir que el crimen fuera investigado con perspectiva de género.
Ahora, tras conocerse la sentencia, la familia considera insuficiente la condena impuesta por la jueza al adolescente.
La Fiscalía General del Estado de Guanajuato informó que el menor, identificado con las iniciales U.A.D.H., fue declarado responsable del feminicidio ocurrido la noche del 15 de marzo, cuando estranguló a Madeline al interior de su domicilio en León.
Mariela, tía de la víctima, aseguró que desde el inicio de las investigaciones las autoridades les advirtieron que el adolescente posiblemente no sería detenido de inmediato, sino únicamente presentado ante las autoridades.
«Nos dijeron que probablemente ni siquiera lo iban a detener, que solo sería un arresto. Para nosotros eso fue una burla.»
La indignación de la familia aumentó tras conocer la sentencia.
«Si actuó como un adulto, ¿por qué tiene que ser juzgado como un menor? No estamos de acuerdo. Estamos indignados por la decisión que tomaron.»
Mariela recordó que Madeline, de 21 años, cambió desde que inició la relación con el adolescente, a quien describió como una persona manipuladora.
«Él daba otra cara, pero era de esas personas que se veía que no eran buenas. Jamás imaginamos que pudiera llegar al punto de quitarle la vida.»
También afirmó que el joven dependía económicamente de la víctima.
«Él vivía de mi sobrina.»
De acuerdo con su testimonio, ambos vivían en la casa de los padres de Madeline. Fue la madre de la joven quien, al notar cambios en el comportamiento de su hija y la influencia que ejercía el adolescente sobre ella, le manifestó que no apoyaba la relación. Sin embargo, Madeline respondió que se irían a vivir juntos y que se llevaría a su hija.
Para la familia, ninguna condena devolverá la vida de Madeline, aunque consideran que con esta sentencia está muy lejos de hacer justicia.
«Esta condena no es suficiente. Recapacite o no recapacite, la vida de mi sobrina no va a regresar.»
Durante el juicio, el adolescente buscó acercarse a la madre y a los hermanos de la víctima para ofrecer una disculpa.
«Quiso hablar con ellos para decirles que no sabía lo que hacía. Yo pienso que eso es una burla.»
Mariela aseguró que el daño provocado es irreparable.
«Así le hubieran dado 30 o 50 años, creo que ni así alcanzaría a comprender el daño que causó. Dejó a una hija sin su madre, a una madre sin su hija, a sus hermanos sin una hermana y a sus tías sin una sobrina. Nos cambió la vida.»
La tía de Madeline sostiene que el crimen no fue producto de un impulso, sino que existieron elementos que apuntan a una planeación.
«No fue accidental. Él lo planeó. Por cosas que le encontraron en el celular sabemos que también quería atentar contra la vida de la niña.»
Explicó la versión que el adolescente dio a su madre después de los hechos.
«Cuando llega a su casa para resguardarse, le dice a su mamá que mi sobrina había llegado borracha, que lo había corrido de la casa y que lo había golpeado; que él solo se defendió, la aventó y que ella se golpeó y ya no reaccionó. Dice que le dio mucho miedo y por eso se fue. Después, la mamá acudió al Ministerio Público.»
La familia aseguró que continuará manifestándose y buscando las vías legales disponibles para expresar su inconformidad con la resolución de la jueza.