
Cientos de personas, habitantes de la comunidad de San Juan del Llanito y ahora también de San Bartolomé Agua Caliente, ayer por la mañana bloquearon la carretera Libre Querétaro-Apaseo durante más de 3 horas en demanda de ser escuchados por el gobierno y en defensa de sus familias amenazados por la delincuencia organizada.
Los primeros desplazados en el estado de Guanajuato por el crimen organizado, los de San Juan del Llanito, desde el pasado Miércoles 2 de septiembre abandonaron casas y comercios tras ser amenazados por grupos armados, de que serían asesinados ellos y sus familias sin importar si tienen o no alguna relación con la delincuencia, convirtiendo a la comuna en un pueblo fantasma donde los pocos que se quedaron se encerraron a piedra y lodo.
Pero frente al silencio del Gobierno, ayer sábado se «armaron de valor» y en número de aproximadamente 250 personas según sus propios cálculos, desde las 9:00 de la mañana y hasta llegado medio día, bloquearon uno de los cuerpos de la carretera libre con llantas, ramas de arbustos y pedazos de lo que se pudiera, con el objetivo de que las autoridades se enteraran de que existen y que cientos de personas, de todas las edades, están desde hace años, denunciaron ellos, en total abandono y ahora también bajo la amenaza del crimen organizado que se ha ensañado con San Juan del Llanito y San Bartolomé, donde la semana pasada se cometió un doble asesinato de hermanos y la desaparición forzada de dos hijas de uno de ellos.
El reclamo de estos guanajuatenses que radican en el último rincón del estado lindante con el de Querétaro, manifestaron tal hartazgo que ayer rechazaron dialogar con la alcaldesa de Apaseo el Alto, la morenista María del Carmen Ortiz.
Poco más tarde llegó al sitio del conflicto vecinal elementos del Ejército que rodearon a los pobladores, y después un funcionario del gobierno estatal con quien sí accedieron a hablar los colonos y quien con su intervención se levantó el bloqueo carretero.
Luego llegó personal de la Guardia Nacional «a custodiar el área«, lo que fue objetado por los vecinos pues, jamás les proporcionan seguridad y en cambio ayer les cuidaban como si se tratase de peligrosos delincuentes.
Finalmente, las autoridades estatales ofrecieron que en la Casa Comunal se instalará un Cuartel de las Fuerzas armadas para apoyar a los habitantes del pueblo que poco a poco y en paz, se retiraron.