
Al respecto, Israel Lomelí, responsable del área de manejo de residuos de la Dirección General de Medio Ambiente, señaló (en entrevista para este medio) que es el segundo que se lleva a cabo en lo que va del año, debido a la buena recepción y a la demanda de la participación ciudadana. Se trata, fundamentalmente, de una campaña anual cuyo objetivo es recuperar los residuos de aparatos eléctricos o electrónicos que pueden ser desde una televisión, un horno de microondas, bocinas, celulares, etcétera.
“Nosotros les damos la disposición correcta, para que no tenga un impacto negativo en el medio ambiente”, dice Israel.
Lo cierto es que estos aparatos eléctricos pueden ser verdaderamente perjudiciales si no se les trata y atiende de manera correcta. Lomelí destaca que la composición de la mayoría de estos residuos está hecha con metales pesados, como: plomo o cadmio, entre otros.
En la carcasa de estos aparatos eléctricos se tienen contaminantes persistentes, quiere decir que pueden llegar a ser altamente dañinos para la salud. Esto implica que al arrojarlos a un río, una laguna o cualquier cuerpo de agua, al entrar en contacto con el líquido contaminarán toda el agua creando serios problemas ambientales.
Por otro lado, si se dejan en casa también se degradarán, convirtiéndose en contaminantes. Es similar a lo que ocurre con las pilas, que se van degradando y escurriendo un líquido que puede producir problemas para la salud.
El próximo Recicleón será a inicios del 2022. Por lo pronto, en el actual evento la meta de objetos a reunir es de alcanzar un aproximado de treinta y cinco a cuarenta toneladas. El Febrero, se reunieron hasta 30 toneladas.