A pesar de lo peligroso de los residuos contaminantes de bicromato, tanques extraídos de lo que fue Química Central de México siguen siendo vendidos en chatarreras de la región, denuncian ciudadanos y vecinos de la planta. Profepa declara que vigila el desmantelamiento puntual y conforme a la Ley ambiental.
Ciudadanos informaron a la redacción de El Heraldo de León que desde el pasado jueves 19, empleados de la empresa Grúas y Pensión Vargas, sacaron maquinaria, tanques y vehículos de la empresa clausurada desde el 2014 y que se encuentra en el Ecobulevar León-San Francisco, los cuales son llevados a diferentes chatarreras de la región.
MATERIAL CONTAMINADO
Vecinos también aseguran que el material contaminado es altamente peligroso y generan contaminación en las chatarreras donde son depositados o vendidos.
José Issac González Calderón, delegado estatal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, manifestó que la oficina central en México de Profepa es quien da el seguimiento directo al desmantelamiento de la Química Central, mientras que la oficina en Guanajuato apoya en las labores de los supervisores que vienen de Ciudad de México.
El pasado viernes 20 de abril, la Profepa publicó en su portal de internet que continúa vigente la multa a los dueños de Química Central de México S.A. de C.V. por 33 millones 396 mil pesos, además se le solicita el retiro de 300 mil toneladas de residuos con cromo hexavalente sin tratamiento y confinamiento.
Asimismo, destacó que todo se hace bajo la supervisión de empresas autorizadas por la dependencia y la Secretaría de Medio Ambiente, por lo que mantiene la medida de seguridad establecida.
“Química Central debe retirar y enviar a disposición final, la totalidad de residuos peligrosos que fueron detectados durante la visita practicada por esta autoridad. En el lugar aún se encuentran 196,000 toneladas de residuos con cromo hexavalente sin tratamiento y/o confinamiento”, se destacó en el comunicado.
SANCIÓN
Profepa emitió la sanción desde el 26 de abril del 2017, en la resolución administrativa indicaba que la clausura del lugar donde estaba la química es una fuente generadora de residuos peligrosos, por lo cual la empresa es responsable del manejo, disposición final y tratamiento, derivado del inadecuado almacenamiento y depósito de los residuos peligrosos, entre ellos, aproximadamente las 196,000 toneladas de residuos con cromo hexavalente.
En la sanción se añadió que la empresa Química Central debe:
- Retirar y enviar el total de los residuos de cromo peligrosos de aproximadamente 300 toneladas, así como 40 toneladas de los mismos residuos mezclados con material de construcción impregnado con cromo; 196,000 toneladas de residuos con cromo hexavalente; 11,655 metros cúbicos de alúmina con cromo hexavalente, así como 14,091 metros cúbicos de lodos de hidróxido de cromo; 3,396 metros cúbicos de escombros con cromo generados en la demolición de diversas áreas de proceso-tratamiento.
Presentar el programa de remediación de los sitios contaminados, así como las propuestas de remediación evaluadas y aprobada por la citada Dependencia.
- Realizar la remisión del total de los residuos peligrosos, correspondientes a 172 tambos metálicos con capacidad para 200 litros, que están vacíos y que contuvieron materiales peligrosos a través de empresas autorizadas por la Secretaría de Medio Ambiente Semarnat, para el transporte de dichos residuos peligrosos.
Profepa concluye en su comunicado que verifica el cumplimiento puntual de todas y cada una de las medidas correctivas ordenadas.
