El historiador del Club León y representante de los palcohabientes, Primo Quiroz Durán, exigió iniciar una investigación para castigar a los responsables de la pérdida legal del Estadio Nou-Camp.
Lamentó que los gobiernos estatal y municipal busquen “lavarse las manos” y cerrar el caso, a través de la construcción de un nuevo estadio, con el fin de no investigar.
Cuestionó la desaparición del fideicomiso en la administración de Vicente Guerrero Reynoso, escenario que permitió la entrega del inmueble “en charola de plata” a Federico Zermeño y Héctor González.
