El incremento en los costos del maíz, los combustibles y otros insumos para la producción podría elevar el precio del kilo de tortilla hasta en cuatro pesos, advirtió Homero López, presidente del Consejo Nacional de la Tortilla.
Indicó que si se autoriza pagar 7 mil 200 pesos por tonelada de maíz, el alza sería de 2.40 pesos por kilo de tortilla. Además, el encarecimiento de agua, gasolina, fletes y papel agrava los costos; en algunos estados pagan tarifas industriales. “Con nuevas leyes laborales, el aumento total podría llegar a 4 pesos por kilo”, señaló.
El dirigente lamentó que las decisiones de política pública terminen afectando al consumidor final y no cuiden la viabilidad del sector. “Cuando el precio de la tortilla suba por esta situación, hay que darle las gracias a los diputados y senadores que tomaron esas decisiones, porque lo hacen para seguir en el poder, pero dañando a la población”, señaló.
Actualmente, el precio promedio del kilo de tortilla se mantiene entre 22 y 32 pesos, dependiendo de la región. En el Valle de México ronda los 22 pesos, mientras que en estados como Sonora puede alcanzar los 32, debido al uso de harina de trigo y a los mayores costos de operación.
López explicó que al inicio de cada año la industria suele ajustar los precios para compensar el incremento de refacciones, papel y otros insumos. “Si no se hace ese ajuste, una tortillería que en enero gana 100 pesos, para marzo ya gana 89; al cierre del primer semestre, apenas 65, y para octubre la utilidad baja a 52 pesos, mientras los gastos siguen subiendo”, detalló.
Agregó que cuando la producción disminuye, los costos por unidad se elevan, lo que obliga a los negocios a ajustar precios para evitar el cierre. “Si baja tu producción, tus costos suben. Para no cerrar tienes que vender más caro y repartir más, lo que implica gastar en transporte, combustible y personal”, explicó.
El presidente del Consejo señaló que si no existiera una sobreexplotación del mercado y una competencia desleal, el precio promedio nacional podría mantenerse en alrededor de 22 pesos por kilo. Sin embargo, dijo, para que la industria sea sostenible y cumpla con todas sus obligaciones fiscales y laborales, el precio debería situarse en al menos 28 pesos por kilo.
