
Sobre el caso de las Poquianchis abundan películas, libros, novelas, cómics, crónicas y una serie (que se estrenará en Netflix el próximo 10 de septiembre). El viernes 29 de agosto se presentó, en el Archivo Histórico de San Francisco del Rincón, un nuevo texto: el libro ‘Breve historia de unas mujeres llamadas las Poquianchis’ del historiador francorrinconés J. Jesús Zamora.
Este documento promete ser de gran importancia para el estudio de uno de los crímenes mediáticos más sonados en el México de la segunda mitad de siglo, pues su fuente primaria es el expediente del caso y además, el amparo que las asesinas impusieron.
Zamora es un conocedor del caso y de la historia de San Francisco del Rincón. Fue cronista del municipio y conoce no solamente su próspera industria sombrerera y la bondad de su gente, sino también su lado más oscuro y siniestro, representado por las Poquianchis. Que, aunque eran de El Salto Jalisco, y no de Guanajuato, el municipio se ha vuelto el epicentro del crimen.
Lo anterior se debe, señala Zamora en su libro, al hecho de que cuando son capturadas en 1964 ‘San Pancho’ era la cabecera del Poder Judicial y allí tuvo lugar el juicio, aunque tenían burdeles en Guadalajara, Lagos de Moreno, León y Purísima.
Lo cierto es que estos crímenes siguen siendo recordados hasta el día de hoy, y continúan siendo inspiración para diferentes productos audiovisuales, y prueba de ello lo veremos en la próxima serie del gigante del streaming de la ‘N’ roja. Sobre el por qué de esto, Zamora lo explica en entrevista para El Heraldo:
“Pienso que esto se debe al morbo de la gente. Las personas están ávidas de conocer historias truculentas. Leer, por ejemplo, ‘Las Muertas’ de Jorge Ibargüengoitia (novela en la que la serie se basa) donde él recrea literariamente los hechos, es un ejemplo. El caso se ha reinventado con el paso de los años y en cada época. Cada quien lo reinterpreta como quiere y lo entiende”.
Las Poquianchis tenían dos burdeles en la zona de los Pueblos del Rincón: uno en Allende #15, y otro en el Rancho San Ángel, en Purísima, donde fueron capturadas. En León, estaba en Chapalita. Zamora recuerda que para reparar el daño tuvieron que vender todos sus bienes, y tan grandes fueron sus crímenes que no les alcanzó.
¿Cómo cree Zamora, conocedor y estudioso de los hechos, que la serie impacte en el caso? Responde:
“Ojalá que para bien. Que no se tome en el sentido morboso del término, sino para investigar y llegar a las causas, pues desgraciadamente, el tema de la trata de personas se sigue dando, pero hoy en día hay cosas peores, basta con meterse a internet”.
El historiador de crímenes reales, Harold Schechter, especialista en el asesino en serie Ed Gein (quien por cierto también tendrá su serie para octubre) escribe en su novela gráfica ‘Did you hear what Eddie Gein done?’ que cuando encontraron la casa del asesino fue para los forenses e investigadores introducirse en una ‘arqueología del horror’. Con respecto a la pregunta de cómo fue para Zamora volverse un ‘Arqueólogo del horror’ e investigar todo el expediente, señala:
“Yo ya conocía los hechos, el libro ‘Por Dios que así fue’ de Elsa Robledo, la novela de Ibargüengoitia y la película, pero cuando leí el expediente, vi los certificados médicos, quedé horrorizado. No puedes creer que en tantos años hayan pasado tantos horrores, y a la vista de todos. Las Poquianchis eran muy católicas, y muchos pensaban que eran personas muy amables. Cuando leí todos los documentos, se pone la piel chinita”.



