Ayer desde el centro de convenciones de Guanajuato, María Eugenia Carreño de Márquez rindió su quinto y último informe de actividades al frente del sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Estatal.
A su vez, el gobernador del Estado, Miguel Márquez, reconoció los esfuerzos realizados por el sistema DIF Estatal, sobre todo con atención a los que menos tienen, para impulsar su desarrollo social.
MARU
La Presidenta del DIF Estatal, María Eugenia Carreño de Márquez, destacó los resultados logrados con el apoyo de la sociedad guanajuatense en los 5 pilares que sostienen el Sistema DIF: Niñas, Niños y Adolescentes; Programa Alimentario; Personas Adultas Mayores; Sociedad, y Familia.
En cada uno de ellos hay resultados y logros que están impulsando un Guanajuato más justo, más fuerte y más grande, añadió.
“En el DIF Estatal estamos convencidos de que la mejor manera de transformar vidas, mover almas y tocar corazones, en estos casi 6 años de Gobierno, es que el mejor programa de Gobierno es aquel que no necesita al Gobierno, en el que las personas deben aprender, desarrollarse y salir adelante.
“Todas estas buenas noticias, estos resultados, la transformación que hemos logrado, no sería posible sin la colaboración de todas y todos los guanajuatenses, porque hoy estos resultados son los cimientos para que las familias sean cada vez más fuertes”, destacó.
PRESENTES
En todos los rincones de los 46 municipios están presentes las obras y las acciones realizadas por el DIF, que atienden a los grupos más vulnerables, a las niñas, niños, adolescentes, jóvenes, mujeres, hombres y adultos mayores, destacó el Gobernador Miguel Márquez; al participar en la ceremonia del V Informe de Resultados del DIF Estatal, que encabeza Maru Carreño de Márquez.
“Si alguna entidad de Gobierno llega a todos los rincones del estado, es el DIF, que siempre tiene una mano amiga para todas las familias y los grupos vulnerables, hombres y mujeres que saben que cuentan con la familia DIF”.
“Yo creo en las familias que tejen, a través del amor, del sacrificio, las dificultades, pero también de la esperanza, en esas familias que hacen comunidades más fuertes, más robustas, que tengan raíces para crecer y que tiene sabiduría, que cobija y que rinde frutos”.
