Lesiones que ponen en peligro la vida o tentativa de homicidio, era la disyuntiva que contemplaba el Ministerio Público para imputar los tres detenidos y tras el atentado a balazos que mantiene muy grave a un vecino de Barretos, al tiempo que uno de los capturados, maniobraba para hacerse pasar por menor de edad, pero fue descubierto y es procesado junto con los otros dos.
Esa era la situación, este sábado, de la investigación del atentado a balazos que sufrió el pasado miércoles José Antonio n, de 39 años, cuando atendió el llamado de cuatro hombres en la puerta de su casa.
Este sábado permanecía internado en el Hospital General Regional, con un diagnóstico de lesiones que ponen en peligro su vida por un impacto de bala que le penetró el abdomen y le lesionó entre otros órganos, el colon y el bazo.
Él no ha podido hacer declaraciones ante los investigadores ministeriales, y no se conoce si tenía alguna relación con sus agresores o cómo y quien le atacó a balazos y por qué motivo.
Fue su esposa quien informó a las autoridades que José Antonio había sido agredido por cuatro sujetos que huyeron en dos camionetas que ella describió, y los vehículos fueron encontrados minutos después atascados en un camino rural, donde sólo tres hombres fueron detenidos.
Uno se hacía pasar por menor de edad.
Inicialmente la Procuraduría General de Justicia creía tener detenidos dentro de la investigación a dos adultos y un menor de edad. Este último se había identificado como Jorge n, de 15 años de edad, de la colonia Paseo de las Torres, pero este sábado el Ministerio Público informó que la identidad era falsa y se trataba de un hombre mayor de edad.
La coordinadora de agentes investigadores ministeriales, Fátima Negrete, dijo que por el caso de Jorge n, se había hecho una separación de causa y había sido enviado al Ministerio Público Especial para Adolescentes.
Eso lo ponía en manos de un sistema de justicia sin cárcel y con un máximo de siete años de internamiento para el caso de los delitos más graves.
Pero la maniobra fue descubierta por el Ministerio Público: el detenido se había atribuido el nombre de un hermano suyo, efectivamente menor de edad, pero su nombre real es Eduardo Iván Rizo Aguirre y tiene 18 años de edad, vecino de la colonia mencionada.
Fue devuelto al Ministerio Público del fuero común y ahora compartirá con los otros dos capturados, Luis Manuel n, de 32 años de edad y Nicodemo n, de 39, al resolución que dicte el Ministerio Público como posibles involucrados en las lesiones de José Antonio.
De acuerdo con la coordinadora ministerial, Fátima Negrete, se trabaja en acreditar si tienen o no responsabilidad los detenidos, y en si José Antonio es víctima del delito de lesiones que ponen en peligro la vida, o de tentativa de homicidio.
