
Basta con recorrer la calle para darse cuenta que hay varias piedras y trozos de tierra acumulados a unos pocos metros del cerro. Este problema ya tiene tiempo en dicha colonia, que se encuentra a la salida rumbo a San Francisco del Rincón. Los vecinos se han quejado varias veces ante las autoridades, incluso han ingresado oficios, pero el problema sigue y sigue con la misma constancia de las rocas que caen.
Al respecto, la señora Patricia Fuerte Sánchez, quien vive a unos metros de donde son los deslaves que ocurren cada noche de lluvia, desde hace ya varios años, señala que el problema tiene varios años y como es de esperarse, provoca preocupación y molestia entre varios vecinos.
“Apenas hace dos meses, las autoridades del municipio tomaron pruebas de las grietas. Pero las piedras siguen cayendo y cayendo, y el cerrito está ya más deslavado cada día”, dice Fuerte Sánchez. “Apenas empiezan las lluvias, y nomás cae tantita agua y comienzan los riesgos. Las piedras, que es peor, cada vez están más grandes. Incluso los que viven a un costado estacionan los coches en otro lado, y hay que estar cuidando a los niños y a las mascotas para evitar toda clase de riesgos. Además, tememos que la torre de alta tensión pueda caer”.