Para los vecinos de vialidades primarias la restricción municipal de “no estacionarse en vía pública” representa un arma de dos filos, porque favorece al tránsito vehicular, pero afecta al comercio y servicios.
El pasado jueves, la Dirección de Tránsito Municipal anunció un plan de reposición y colocación de la señalética vertical de “no estacionarse” en varias principales calles de la ciudad, para permitir la agilidad vehicular.
Se admite que el concepto forma parte de los compromisos asumidos por la autoridad ante los transportistas leoneses, a raíz del aumento a las tarifas del transporte colectivo urbano que tomarán vigencia el primero de enero.
Previo a su vigencia, las autoridades de vialidad iniciaron la colocación de los rótulos oficiales para persuadir a los automovilistas, acción que se realizó en bulevares como La Luz, Bocanegra, y otros, ante la atónita mirada de los vecinos.
“Es que, nosotros tenemos un comercio de alimentos, si no permiten estacionarse, no tendremos forma de proveernos, ni de movilidad para los clientes”, explicó Isaías, quien tiene un local por el bulevar González Bocanegra.
YA ERA HORA
Otras voces contrastan al señalar que, “ya era hora, porque por esta calle los propietarios de lotes estacionan sus vehículos que tienen en venta. Llegan a ser más o más en un solo tramo”, explicó Juan, ayer en la calle Madrazo.
Otros comentarios señalan que las autoridades municipales deberán de hacer cumplir la restricción mediante infracciones, así como el arrastre de autos mediante grúas municipales, sólo de esa manera habría resultados.
Tal y como lo informó ayer la Dirección de Tránsito Municipal, la colocación de la señalética vertical de “No Estacionarse”, inició en bulevares como Mariano Escobedo y La Luz, en el tramo que comprende de Francisco Villa a Paseo de Jerez, Timoteo Lozano de Francisco Villa a Carteros, calle Pedro Moreno de Progreso a La Paz del lado izquierdo, Justo Sierra entre Belisario Domínguez y Constitución del lado izquierdo, así como en Avenida Olímpica entre Delta y Villa Munich.
Los vecinos consideran que habrá protestas de numerosos comerciantes, porque por “usos y costumbres” siempre ha habido tolerancia para facilitar la dinámica económica.
