
Gabriel Rocha Vilches es fundador, junto con la contadora Martha Huerta del “Proyecto Yolcatl”. La finalidad es muy clara: constituir una asociación civil enfocada al activismo. Precisamente por eso, llevaron a cabo una marcha el domingo en la mañana, y tienen experiencia en otros aspectos, como estructurar iniciativas en congresos estatales para la defensa de los seres sintientes. Asimismo, tienen constante actividad en rescatismo y presencia en redes sociales.
Sobre la situación del maltrato animal, Rocha es enfático, señalando que se ha tratado de casos tanto inhumanos como brutales.
“Ha sido relativamente corto el periodo. Son casos de extrema inhumanidad y ha ocurrido en un lapso de tiempo muy breve, empezando por el caso de Rodolfo Corazón, el de Morelia, el de Tabasco en el que un carnicero mató a un perro que entró a su negocio”.
Pero lo más preocupante de todo es que en la región de Guanajuato hay casos sumamente serios, que deben de atender las autoridades, tal como lo señala Gabriel Rocha:
“El más sonado fue el de Huitzili, el perrito quemado vivo en Lomas de Medina, pero por desgracia no ha sido el único. El segundo a bordo fue el tema de San Juan de Abajo: hasta el día de hoy siguen apareciendo perros muertos. La gente los descuartiza y los cuelga. La autoridad tiene concimiento de esto y tiene que hacer algo”.
En San Francisco del Rincón están incluso secuestrando perros para amarrarlos a la vía del tren y dejarlos allí. Entretanto, en Guanajuato Capital está el caso de “Oso”, un perrito que fue desmembrado en la colonia Ex Hacienda de Santa Teresa.
“Esto es el preludio para casos más extremos. La mayoría de estos agresores brincarán para agredir a seres humanos. No son travesuras de muchachos. Es algo muy serio. Hay que darle más fuerza a la ley y a la sociedad civil. Hay que concientizar a fiscales y jueces de que hay una deuda con los animales”, advirtió el activista.