Hay signos de frustración, entre jóvenes que dejan su carrera de estudios a la mitad y que les perdura toda la vida, cuando una empresa quiebra y se queda a la mitad es un signo de frustración, en la sociedad vemos las obras abandonadas y también dentro de la iglesia hay proyectos que se inician y se dejan abandonados, enfatizó.
En la misa de mediodía en Catedral, invitó a los fieles a ser auténticos cristianos que hacen caso, escuchan, toman en cuenta el evangelio de Jesucristo, lo practican y lo viven en su existencia cotidiana con las demás personas.
“En nuestra propia vida personal, recuerden qué han cumplido y que no han cumplido en su vida, por ejemplo, cuando el proyecto sagrado, humanamente bello y grande como es el matrimonio se interrumpe, dicen ya no somos compatibles y aumenta la cantidad enorme de divorcios en esta sociedad y esa es una frustración completa, eso no quiere decir que a veces haya circunstancias que es mejor que estén separados que estén juntos, por el daño y heridas que se hacen ellos y a sus hijos”, indicó.
Precisó que Jesucristo cumplió su obra, llegada la plenitud de los tiempos, el hijo de Dios sufrió y murió para que se cumpliera la escritura, en su pasión perdió su dignidad, pero se hizo obediente a la voluntad del padre, hasta la muerte y Dios lo llenó con toda su presencia y eternidad, por la redención de todos los seres humanos, por la infinita misericordia del creador: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Alertó de la equivocación cuando pensamos que todo lo que tenemos es por nosotros mismos, y que hacemos lo que queremos, que somos libres de hacer lo que queremos con nuestro cuerpo, sin tomar en cuenta a Dios el creador de la vida.
