Ganó la calle 5 de mayo
Se reconoce y son premiados los participantes en el concurso de las tradicionales iluminaciones del pasado mes de diciembre del 2018.
Entre lo destacable de ésta última edición es que fue una exhibición ecológica libre de desechables, y se sumaron a la participación la comunidad estudiantil, familias y la presencia del Altar Mariano.
Del 7 al 24 de diciembre de 2018 se realizaron las iluminaciones en la cabecera de Purísima, recordó el director de Casa de la Cultura, Gerardo Reyes López, con un fortalecimiento total a esta parte de la tradición y cultura entre la población, con este objetivo común.
Los ganadores recibieron una canasta con despensa de provecho para cada familia.
“Además es la primera ocasión que participaron las escuelas por invitación como la primaria Dr. Agustín Medrano, la Secundaria Técnica 54 -Mariano Matamoros- del turno matutino y vespertino, el Centro de Estudios Tecnológicos en Aguas Continentales (CETAC), teniendo una respuesta total así que en la edición de 2019 se hará una invitación más amplia”, detalló.
La calle con mejor iluminación esta ocasión fue la 5 de mayo, siendo ya la segunda ocasión que ganan este premio, pues hace cerca de 8 a 10 años ya habían alcanzado este lugar.
“Se trata de una zona en la que la comunicación y organización entre vecinos es muy cercana en todos los detalles, desde los adornos, la pirotecnia, la música y el ofrecer ponches sin el uso de desechable en cuanto al vaso de ponche”, expuso.
Las tres cuadras de que se compone la calle 5 de mayo quedan pendientes de recibir su premio que normalmente se acostumbra disfrutar el 14 de febrero, ya en los próximos días habrá un acuerdo con los vecinos para saber si quieren serenata, rondalla, banda o lo que elijan.
El mejor Altar Mariano fue para habitantes de la calle Juárez, los elementos distintivos que se buscaron son el que la imagen de la Virgen de la Purísima Concepción sea lo más destacado lo más limpio pero visto posible de acuerdo a la valoración definida por el Señor Cura Ernesto.
Fueron en total 16 Calles iluminadas y el Jurado lo integró la Dirección de Casa de la Cultura y personal Administrativo.
El objetivo del concurso fue fortalecer la identidad y memoria histórica de las iluminaciones con adorno de papel picado, faroles en puertas y ventanas, para así fortalecer la tradición.
Contribuir al medio ambiente por medio de dar ponches en ollas de barro y no de plástico también fue la novedad de la edición.
