
Una de las noticias más comentadas de la semana ha sido la modificación al Servicio Militar, hecho que ha arrancado todo tipo de comentarios en redes sociales: verdades, cuestionamientos, y hechos.
Uno de los comentarios más repetidos es que ahora será obligatorio. De hecho, siempre lo ha sido, tal como lo señala el Artículo 5 de la Constitución, que establece que el servicio de las armas es obligatorio y de orden público para todos los mexicanos por nacimiento o naturalización.
Lo cierto es que hace años liberar la cartilla del servicio era necesaria para obtener un buen trabajo, y además, para salir obtener el pasaporte y por tanto, salir del país. Sin embargo, desde el sexenio de Vicente Fox esta ley se modificó y ya no hace falta.
Por otro lado, la Cartilla del Servicio Militar Nacional sí es necesaria para trabajos relacionados con la seguridad, tanto nacional como privada, como pueden ser la policía, guardias del sector privado, las fuerzas armadas (obviamente) y para adquirir armas, pero esto último, en México, no es ni la mitad de sencillo que en Estados Unidos.
Lo que es un hecho es que se redujo el tiempo del servicio, pasando de 44 a solo 13 sesiones sabatinas, repartidas en dos periodos, (14 de febrero a 9 de mayo, y 1 de agosto a 24 de octubre), aunque se redujeron considerablemente las bolas negras. Este cambio es, de acuerdo con información de la SEDENA: “optimizará los tiempos de incorporación y facilitará que un mayor número de jóvenes puedan cumplir con este deber ciudadano de forma más accesible, flexible y eficiente”.
Lo cierto es que, a diferencia de otros países como Rusia o Corea del Sur, no se lleva a cabo un encuartelamiento, y tampoco es un entrenamiento tan rígido como en dichos países.
Como dato curioso, el Gobierno de Estados Unidos ha usado videojuegos para reclutar a los jovenes, tal como queda claro en varios artículos, o en información de la página de National Network Opposing the Militarization of Youth (Red Nacional Contra la Militarización de la Juventud) de dicho país, en su artículo ‘El ejército estadounidense utiliza juegos en línea para reclutar adolescentes’.