Para el nuevo desarrollo mixto de Lavaderos y Cerro Gordo, se instalarán dos pozos que garantizarán el abastecimiento de agua al complejo. Este es uno de los principales compromisos del desarrollador con el Ayuntamiento de León, con el fin de que la obra avance sin contratiempos.
El proyecto abarca más de 14 hectáreas y se ejecutará en una zona que anteriormente fue clasificada como «Zona de Consolidación Urbana». En esta área, se busca aprovechar la infraestructura y los servicios existentes, como escuelas y equipamiento, para densificar el uso del suelo y evitar que los terrenos baldíos sigan sin aprovecharse.
Rafael Pérez Fernández, director del IMPLAN, explicó que la principal preocupación en este tipo de desarrollos es el impacto vial en la zona. Por ello, el Ayuntamiento y los desarrolladores han trabajado de la mano para encontrar soluciones, como modificar accesos y crear obras viales como una glorieta en los bulevares Juan Alonso de Torres y Manuel J. Clouthier, y en la intersección de Juan Alonso de Torres y Paseo de Moral. Estas obras buscan mitigar el impacto del tráfico generado por el desarrollo.
Por otro lado, el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) señaló que los propios desarrolladores fueron quienes presentaron las soluciones a los problemas de agua. Además, SAPAL llevará a cabo estudios técnicos sobre la cantidad de agua necesaria para el desarrollo. En este sentido, se perforarán pozos especiales que no afectarán el suministro de agua a otras áreas. Los pozos estarán bajo la administración de SAPAL, y el desarrollador deberá cumplir con las obras necesarias antes de comenzar la construcción.
Alejandro Arena Barroso, quien participó en la toma de protesta del nuevo Consejo Directivo de SAPAL, comentó que no estaba al tanto de la factibilidad de perforar los pozos, ya que durante su gestión no se discutió este tema. Sin embargo, aseguró que es posible que haya agua suficiente en la zona para garantizar el suministro tanto para el desarrollo como para la zona norte de la ciudad.
Enrique de Haro Maldonado, director de SAPAL, subrayó que los estudios realizados en la zona de Lavaderos y Cerro Gordo muestran que el acuífero del Valle de León puede seguir explotándose para satisfacer las necesidades del nuevo complejo sin afectar el suministro actual a los ciudadanos.
