La emoción de ver por primera vez despegar un globo aerostático en San Francisco del Rincón para muchos fue inolvidable.
Miles de asistentes no habían visto incluso ningún globo aerostático en físico, y el hecho de que ayer despegaran del municipio y volaran por los cielos de San Pancho, para muchos fue digno de recordar y guardar mediante fotografías y videos.
Ejemplo de esto fue la familia Delgado Ojeda, oriunda del municipio de la capital mundial del sombrero.
Ellos no han tenido la oportunidad de asistir al FIG que año con año se hace en León, por eso, el hecho de que algunos pocos globos estuvieran en su tierra fue algo que no podían dejar pasar.
Se levantaron muy temprano para poder llegar unos pocos minutos antes de de las 7 de la mañana al Parque Caribú. Cuando llegaron, los globos ya estaban inflándose.
El ambiente que se vivió en los dos días que duró el festival fue de carácter muy familiar; es decir, cientos de padres estuvieron jugando, divirtiéndose y conviviendo con sus hijos; aprovechando que la mayoría el día de hoy no trabajan o al menos no todo el día.
Destacó que la gente de San Francisco se caracteriza por ser personas de familia y tradiciones.
El señor Delgado opinó que para ser la primera edición del Festival del Globo ‘luz y color’, estuvo muy bien, pues así como él, muchas otras personas se familiarizaron con el ambiente que son muy propios de festivales de este tipo.
También expresó que esperaría que tuviera más ediciones, y que en la medida de las posibilidades, también pueda crecer, tanto en espacio e incluso en cuanto al número de globos.
Muchas personas de la región acudieron también a San Francisco; pasando las instalaciones de la feria, ya había cierto tráfico.
Luego del despegue de los globos, la mayoría de las personas almorzaron en alguno de los aproximados 25 puestos de comida.
En ellos se ofreció variedad muy importante para los gustos particulares de las personas: hacia el platillo de cochinita pibil, bolas de arroz, pizzas, chilaquiles, enchiladas, pambazos, cecina, hamburguesas, hot-dogs, tacos de carne, burritos, huaraches, elotes, palomitas, churros… También tacos dorados, carne asada, diversos panqués, flanes, e incluso waffles.
En cuanto a la bebida, las cervezas no se ausentaron, pues se vendían latas, micheladas, también mezcal artesanal y pulque, y para despertar también café de olla.
En cuanto a puestos de artesanías, se pudo observar pulseras de tela o de vinil y piel.
Los sombreros no pudieron faltar, pues incluso hubo una pasarela exclusiva para mostrar algo de lo que San Francisco del Rincón se ha caracterizado.
Hubo un globo aerostático en el que los niños se pudieron subir para tomarse la foto del recuerdo.



