
Apenas el sol comenzó alumbrar el Bulevar López Mateos, la gente comenzó a llegar a la calle Mérida, ubicada muy cerca del barrio del Coecillo. Todos sostenían sus respectivos tanques de oxígeno. Algunos llegaron caminando, pues vivían cerca de la zona, otros en taxi y hubo quienes tuvieron que desplazarse en bicicleta desde la comunidad rural donde radican.
Todos, sin excepción, tienen familiares enfermos y ansían más que nada que se curen pronto.
Martín Padilla es una de tantas personas que tienen una historia que contar en este 2021, con una pandemia global a todo lo que da. Es originario de la comunidad de La Florida, y lleva el oxígeno en la canasta de su bicicleta. Dice que llega más rápido por su cuenta que desplazándose en camión.
“Ha sido muy difícil conseguir tanque. Me salió en 500 pesos y tuve que dejar un depósito de 2000. Afortunadamente la iniciativa del municipio de darnos el oxígeno a los ciudadanos me está ayudando. Por lo pronto, cuando tenga el tanque lleno tendré que cargar seis kilos rumbo al rancho La Florida”.
Rosa Reyes fue la primera en llegar a la calle Mérida, donde el municipio otorga el oxígeno con apoyo de Protección Civil. Ella cuenta su experiencia: “El oxígeno dura dos horas con los tanques pequeños. Mi padre está enfermo, se lo detectaron en pasado viernes. Fue mi hermano el que llegó primero y ahora yo estoy aquí esperando, para llevar el oxígeno a la colonia La Candelaria”.
Ramón Hernández, por su parte, es el segundo en la fila. Su madre es quien se encuentra enferma, y ahora espera obtener el oxígeno. El tanque que tiene en sus manos pesa ocho kilos, y se trasladara en coche para llevarlo a la colonia Las Presitas.