
Ahí destacó que uno de los obstáculos más grandes que ha enfrentado durante su trabajo en el Senado de la República es la polarización y que, a diferencia de periodos anteriores, los conflictos y ataques no se han detenido, ni siquiera después de las elecciones, lo que no aporta nada constructivo al debate.
Recalcó además que este clima de conflicto enfrenta a los mexicanos entre sí y los hace perder la perspectiva de trabajar por el bien común y que el país es para todos.
“De aquí a un año habrá otra campaña para la presidencia, pero han sido seis años sin haber tomado una tregua. Reconozco que el PAN y los demás partidos se la han pasado señalando para seguir peleando”, subrayó.
Comentó que los comentarios de que las personas que votaron por el PAN no deberían ir a recibir apoyos, son infundados porque lo que se entrega son recursos que hemos aportado todos.
Por eso dijo no compartir la división que provoca el presidente López Obrador entre el que tiene con el que no tiene o el que sabe con el que no sabe.
“No estoy en contra de los programas sociales; hay gente que sí necesita un empujoncito y se le tiene que dar, pero hay que asegurar que esos estímulos ayuden a combatir la desigualdad, llevando un control, realizando estudios”, declaró.
Enfatizó que se debería poder señalar al Gobierno Federal porque sus programas y estrategias son perfectibles y esto no debería tomarse como una descalificación.