Uno de los muchos problemas que aqueja a los comerciantes de la Zona Piel es el mismo que a muchos vecinos y habitantes de otras colonias leonesas: la falta de vigilancia, la poca seguridad y la necesidad de más patrullaje.
Entre las calles menos vigiladas y con más asaltos, están la Sánchez y la Acapulco, sobre todo conforme más se alejan comerciantes y visitantes de la central de autobuses, que es donde más movimiento y algarabía suele haber.
Muchos comerciantes saben de los asaltantes, y han optado por acostumbrarse, porque el delito se convierta en parte de su cotidianeidad. Afortunadamente, pese a la poca vigilancia la Zona Piel ya es una parte consolidada de León y una importante arteria comercial, por lo que pese a todo se sigue vendiendo.
ROBO
Un problema habitual también es el robo: los rateros se llevan medias o zapatos, y aunque en ocasiones los comerciantes se solidarizan para detener a algún presunto responsable, no siempre se puede hacer y no falta que algunos se salgan con la suya.
Al respecto, Alfredo Reséndiz Zúñiga, presidente de la unión de comerciantes ambulantes y semifjios de la central camionera de León, explica respecto a la poca vigilancia:
“Definitivamente hace falta mucho más personal de policía. Pienso que todo servidor público que ostenta un uniforme tiene que ver también con la seguridad. Nomás que muchos lo ignoran, lo hacen a un lado. Cualquier persona que lleve un uniforme tiene la obligación de cooperar con la seguridad para apoyo de la ciudadanía y la policía”, se queja Reséndiz.
“¿Por qué un ciudadano sí tiene la responsabilidad de hacer un arresto ciudadano? Hasta los agentes de tránsito tienen que ver con nuestra seguridad. Estamos con mucha necesidad de personal policiaco”, denuncia el presidente de los comerciantes.
Para Reséndiz, son necesarios más policías, no sólo en la Zona Piel, sino en muchas colonias de la ciudad, ya que para los 2 millones de habitantes con los que cuenta la Capital del Calzado, es difícil que abarquen todo.
