
Durante un recorrido por las principales calles de Purísima se puede apreciar como ésta relativamente nueva zona comercial esté por el momento detenida en su actividad comercial ya que de sus casi 20 locales sólo tres de ellos están abierto al público.
Su hermosa blancura y sus modernas instalaciones, entre bancas y figuras que destacan en esta plaza, son sólo admiradas por los pocos habitantes que necesitan abordar uno de los camiones de Unebus, realizar algún pago o trámite bancario, o comprar algún medicamento.
El imponente edificio que alberga el teatro de la ciudad cerró sus puertas de manera temporal a una serie de espectáculos culturales que estaban programados, por lo menos durante los primeros seis meses del año.
Incluso el estacionamiento de la central de transferencia de Unebus luce vació. Patrullas de policía vigilan la zona.
Otros elementos de Policía realizan recorridos por todas las calles del municipio para que la ciudadanía escuche y atienda cada una de ellas, sobre todo la consigna de Quédate en Casa.
Como en muchos otros municipios del país, Purísima y su gente están resguardados en sus domicilios y tratan de salir, solo cumplir con sus jornadas laborales y las compras necesarias.