
Entre la serie de consignas graffiteadas en las paredes y que impactaron a los ciudadanos que las leían y criticaban se encuentran “será ley”, “aborto legal”, “mochos”…
Uno de los primeros jóvenes en llegar, Humberto Hernández, señaló que al darse cuenta de las pintas, acudió a despintar porque no está bien que se dañe la fachada de Catedral que es un monumento, un recinto histórico-religioso.
Luego arribó un grupo de cuatro jóvenes pro-vida, entre ellos Uriel Esqueda, quien señaló que el daño a la fachada de Catedral es una reacción de intolerancia que en el Congreso del Estado está a punto de detenerse y de archivarse la iniciativa de legalizar el aborto.
“No estamos en contra de que se manifiesten, pero no se vale que dañen monumentos históricos de la ciudad, les pedimos a las autoridades que denuncien a las presuntas responsables feministas”, enfatizó.
Dejaron de limpiar las pintas porque las autoridades eclesiásticas pidieron que esperen a que cuenten con el material adecuado y el permiso oficial.
Luego llegaron otras personas a ayudar a limpiar la puerta de Catedral, otras con una manta de un bebé en gestación: “Mamá no permitas que me destrocen en tu vientre, ayúdame”, y una señora con una pancarta escrita “Perdón por los sacrilegios al santísimo sacramento”.