
María de los Ángeles Rodríguez Mosqueda tiene más de 27 años dedicándose a la fabricación y venta de piñatas, y ahora que ya ha empezado diciembre (mes en el cual tiene una mayor demanda) ha intensificado la creación de sus productos.
La colorida magia inicia en las entrañas del tradicional e histórico Barrio de San Miguel, en donde, actualmente, la calle Tierra Blanca es lugar de su taller de fabricación de piñatas.
En entrevista con este diario, la señora María de los Ángeles relató que todo el año se van haciendo los guajes, “todo el transcurso del año aprovechamos el sol para que se haga el guaje de abajo, para que se haga bonito”. Para ello recolectan y compran una gran cantidad de cartón y papel periódico.
En su experiencia, la piñata más grande que ha llegado a realizar midió más de un metro y medio de altura. Es de reconocer que este tipo de piezas son mucho más difíciles de realizar y su tiempo de elaboración es mayor.
Durante la pandemia, ella y su familia también vivieron días complicados, pues las ventas de las piñatas disminuyeron irremediablemente: “Se vendió a la mitad, y a la mitad estuvimos trabajando”, esto debido a que no hubo posadas en la calle y las fiestas estaban sumamente penalizadas.
Para hacer una piñata desde cero, es necesario tener un globo, hacer engrudo con harina y empezar a cubrir el globo inflado con periódico; posteriormente se hace el amarre, y una vez que ya haya secado la base, se comienzan a hacer los conos, regularmente con cartón, y se adornan con papel metálico o brillante; se reviste con papel de china de diversos colores y se elaboran las barbas de los conos para que sea mucho más llamativa.
Ella, junto con su familia en el taller, hacen piñatas de todo tipo: de tambor o de personajes; las estrellas de Belén de 5 o 7 picos, que tradicionalmente se dice que representan los 7 pecados capitales, pero algunos ya le aumentaron otro más y las hacen de 8 picos.
Para ella que se dedica a fabricarlas, cuando le dicen la palabra “piñata”, esto le representa alegría, fiesta, tradición y esperanza, pues luego de casi 2 años de pandemia por covid-19, la piñata le representa ese ánimo de poder salir adelante de toda esta situación.