“Estaría mejor que arreglaran las que ya están”, dijo Diego Gutiérrez, de oficio mecánico. Él diariamente se traslada de su casa al trabajo en bicicleta al igual que miles de leoneses, entre los cuales hay muchos que prefieren hacer su recorrido por la calle y no las ciclovías, y es que desde hace unos años, si bien, han aumentado los kilómetros de dichos espacios, varias no son seguras y otras más, son poco funcionales.
Según estadísticas mostradas en la página web de la Dirección de Movilidad, en León es la cuarta ciudad con más ciclovías a nivel Latinoamérica, le antecede la Ciudad de México; Curitiba, Paraná, en Brasil y Bogotá, en Colombia; además se indica que diariamente, los leoneses realizan 100 mil viajes diarios en bicicleta, la información que ofrecen destaca los 111 kilómetros de ciclopistas que existen.
Además, la página de dicha dependencia indica que el programa de gobierno 2015-2018, contempla la construcción de 26 kilómetros más de ciclovías, figuran tramos de los bulevares Antonio Madrazo, Morelos, Valtierra, Malecón de Río y San Juan Bosco. Se añade también el mantenimiento de 25 km de vialidades ya existentes.
Pero entre las cifras y la realidad hay mucha diferencia; luego de la polémica aprobación a los cambios en el Reglamento de Tránsito, que entrará en funcionamiento a partir del 1 de enero del 2019, los ciclistas se mostraron inconformes, y con razón, ya que se indica el aumento en el monto de multas; lo cierto es que el panorama no se muestra favorecedor para quienes circulan a diario en bicicleta.
RECORRIDOS EXTREMOS
Si alguna vez usted ha circulado por las ciclopistas con más años de la ciudad, se dará cuenta de que en algunas la suerte debe estar de su lado, ya que entre los desperfectos y la inseguridad, debe estar alerta para no salir lastimado.
Un ejemplo de falta de mantenimiento en la red de ciclovías es la que está ubicada por el bulevar Juan Alonso de Torres, comenzando desde la estación de transferencia Maravillas, hasta el Bulevar López Mateos; los baches, curiosos levantamientos de piso que parecen mini rampas, la falta de poda de arbustos y uno que otro malandro, hacen el recorrido algo aventurado.
Un diagnóstico realizado en el 2016 por el IMPLAN, señala que entre los principales problemas a los que se enfrenta un ciclista que circula por la ciclopista son: inseguridad (58.04%); baches, superficie irregular o sin pavimento (55.36%); inseguridad, robo y violencia (55.36%); peatones, falta de alumbrado y falta de seguridad, también figuran.
“Ya ni la friegan, a esta ciclovía no le han dado mantenimiento casi desde que la hicieron, tiene los pedazos del adoquín suelto, también el piso se levanta y uno tiene que sacarle la vuelta, luego a veces viene alguien de frente; también por aquí he visto que les quitan las bicicletas, andan de vez en cuando los policías pero es raro, yo por eso me cargo mi cadena con candado en el hombro” contó Pablo Montes, quien diariamente realiza su recorrido por la ciclopista de Juan Alonso de Torres.
Y ni hablar del abandono de lo que debió ser una ciclovía entre los bulevares Francisco Villa y la Luz, aquello es apenas el recuerdo de la vialidad que pudo ser un buen conector vial.
POCO FUNCIONALES
“Muchos de mis clientes dicen que las nuevas ciclovías están bien peligrosas, que están bien altas y bien angostas, aparte el borde para subir está bien alto”, comentó el dueño de una agencia de bicicletas ubicada cerca de la Plaza Griselda Álvarez, respecto a las ciclopistas que se encuentran sobre el camellón del bulevar Vicente Valtierra. “Hacer un recorrido por ahí, podría ser una buena práctica para hacer ciclismo extremo”.
Desniveles peligrosos, espacio de menos de un metro y obstáculos, son algunas cosas que sirven para hacer una práctica de “cross country”, pero ese no es el caso de la mayoría de los ciclistas leoneses, dichas características pertenecen a la ciclovía de Vicente Valtierra. Para evitarlo, muchas son las personas que prefieren bajarse y circular entre los carros, esto podría ser un problema con la nueva ley de tránsito, misma que señala una sanción para quienes no hagan uso de estos espacios exclusivos. El diagnóstico del IMPLAN, indica que los usuarios propusieron hacer una vialidad para ciclistas en este bulevar, sin embargo, la funcionalidad es cuestionada.
“¿Cómo quieren que andemos por ahí si están más peligrosas que si anduviéramos en la calle?”, dijo sonriendo Arturo Castro, quien prefirió bajarse de la ciclovía para seguir su recorrido a la altura de Plaza Obelisco.
REMODELACIÓN ANTES QUE CONSTRUCCIÓN.
Una de las conclusiones del estudio del IMPLAN, indica que entre las prioridades se encuentra el mantenimiento de las ciclopistas ya existentes.
“Es prioritaria la reconstrucción o rehabilitación de 35,487 m de ciclovías existentes con una calidad pobre o moderada”, indica textualmente el estudio, y agrega en otros puntos, analizar el uso de otros materiales, pues unos no son seguros para los usuarios.
Desde hace unas semanas la construcción de nuevas ciclovías sobre el Malecón del Río causan expectativa, ya que el añadir espacio a la banqueta reduce el espacio para los automovilistas y peatones; cabe destacar que esta zona no es de las más transitadas en la ciudad.
La construcción de los nuevos espacios para ciclistas por el Malecón es digno de analizar, sobre todo porque la entrada a algunas viviendas requiere rampa de acceso, incluso alguno vehículos invaden la banqueta, lo cual podría ser un problema para el ciclista y peatones. Entre las características de la nueva ruta se encuentra el que no hay una continuidad a partir del bulevar López Mateos hasta Acrópolis.
Por tradición, León es “pueblo bicicletero”, los accidentes entre ciclistas y automovilistas son constantes por una falta de espacios adecuados para ambos y de un adecuado fomento de cultura vial óptima. Habrá que esperar a ver qué tan factible resultan las modificaciones al reglamento de tránsito y el aumento de kilómetros de ciclovías.
