
En Barranca de Venaderos, así como diferentes puntos de la periferia, es común que no haya agua y muchos de sus habitantes tengan que solicitar el apoyo de pipas. Los más afortunados cuentan con aljibes. Pero otros, deben esperar el camión que, aunque les regala el líquido, tienen que aguardar hasta siete días.
Daniela Alcántara es una de las muchas vecinas y madres de familia de Barranca de Venaderos. En los actuales tiempos de pandemia aguarda por las mañanas la llegada de la pipa de agua, hasta que llega y le surten. Con el aumento del calor, las calles sin pavimentar y el viento, las polvaredas son una cuestión habitual en la zona. “Ojalá que para mayo empiecen las lluvias”, dice la mujer que tiene 35 años y es ama de casa.
En Barranca de Venaderos esa problema tiene décadas. Siempre se ha sufrido por falta de agua en tiempo de sequías, y por exceso de la misma cuando empieza la temporada de lluvias y no hay puentes para pasar el río en determinados puntos de la zona, aunado a que constantemente se enlodan las calles sin pavimentar.
ACONSEJA SAPAL
De acuerdo con información de SAPAL publicada en su página web el pasado 12 de abril del 2021, se pide a la ciudadanía cuidar el agua:
“Como consecuencia de las altas temperaturas, SAPAL pronostica que en los siguientes tres meses, el consumo de agua se incremente hasta en un 20%. Este factor puede ocasionar que la disponibilidad disminuya en algunas zonas del municipio, provocando bajos niveles o poca presión en la red de agua potable”.
“La CONAGUA prevé que las temperaturas en Guanajuato alcancen hasta los 35°C, tal y como sucedió el pasado 12 de marzo, día en el que se registraron 35.7°C”, informó el comunicado.