En la celebración del Día de Corpus Christi, el Arzobispo Alfonso Cortés Contreras, expresó que “vivimos en una sociedad progresista, con dinero, pero desigual, dedicada al placer, y en muchos grupos sociales Dios ya no está presente”.
Llamó a la sociedad a volver a la esencia espiritual, a vivir la comunión de la eucaristía que es Cristo, que sea expresión de hecho y obra en amor, caridad, paz, en la familia, en el trabajo, en la escuela, en donde hay pobreza, en donde la gente se divierte, donde hay enfermedad como en esta pandemia, de lo contrario la misa, la comunión es un ritual.
Recordó a los católicos que la celebración universal del Día de Corpus Christi, no es un símbolo, el cuerpo y sangre de Cristo está presente en el pan y el vino por obra del Espíritu Santo en la Consagración, es una promesa, una alianza de salvación cumplida.
El pastor católico advirtió que “cuando despreciamos a los demás, cuando no hacemos caso de la dignidad del ser humano, cuando tenemos divisiones en la iglesia que somos todos, en el clero, en la sociedad y no retornamos a lo esencial que es Dios, difícil es la salvación, la vida eterna”.
Una y otra vez, resaltó el mensaje de salvación de Cristo “el que no come mi cuerpo ni bebe mi sangre no tendrá vida eterna”.
Cuestionó a los feligreses que participaron en la celebración de Corpus Christi por televisión, Facebook : “ Qué es esencial, el dinero, no; que es esencial la diversión, no; que es esencial, la educación, aunque es necesaria, no”.
Dejó en claro que la espiritualidad, la enseñanza evangélica de Cristo es esencial para la vida personal y para la sociedad, para que no se pierda en la soberbia, autosuficiencia, materialismo, sin acercarse a Dios, en el vació espiritual.
