Inicio Local León PIDE ARZOBISPO EQUILIBRAR LA VIDA MATERIAL Y ESPIRITUAL

PIDE ARZOBISPO EQUILIBRAR LA VIDA MATERIAL Y ESPIRITUAL

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El Arzobispo Metropolitano de León, Alfonso Cortés Contreras, exhortó a los católicos a buscar el equilibrio entre lo material y espiritual para poder tener una mejor vida personal, familiar y en la sociedad con mayor paz, justicia y amor, con el prójimo.

Lo material y lo espiritual no deben estar separados, en nuestra sociedad actual hay una falsa espiritualidad, cuando separamos las actividades diciendo en la iglesia es una vida y allá afuera es otra, no es así, dijo en la misa dominical en Catedral.

“Nosotros tenemos necesidades naturales profundas de comer, de vestirnos, de amar y ser amados, pero tenemos una necesidad más profunda espiritual, que es el pan de Dios, que es el pan de la vida, la palabra y enseñanza de Cristo”, expresó.

Destacó que “esta sociedad en la que vivimos no es muy propicia para lo espiritual, estamos más invadidos por todas las necesidades materiales, se ha perdido el sentido de la fiesta del domingo, de descanso para recrear el espíritu, atender el pan de la palabra Cristo, orar con la sagrada escritura, comer el pan de vida, de la eucaristía, al menos cada domingo, que come el pobre, el rico, el anciano, el niño, el enfermo”.

Hay personas que piden que los religiosos se deben dedicarse a enseñar el catecismo y las cosas espirituales, el separar lo material y espiritual, es una falta división, señaló.

Dar el pan, dar el trabajo es obra de Dios, dar la santa misa y comulgar es obra de Dios, hay quienes dicen de qué sirve tantos discursos en la iglesia, de que sirve tanta lectura de la palabra de Dios, de qué sirve lo que dicen que es el pan del cielo, si se puede vivir sin él, en cambio una persona no puede vivir sin el pan material, esta es una forma torpe de interpretar la vida del ser humano, enfatizó.

El pastor católico, indicó que la sociedad se va descristianizando, va pensando que quien nos da de comer es el Banco Mundial, que ya no hay comida para todos los seres humanos en el mundo, la realidad es que sí hay comida, pero está mal e injustamente distribuida.

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