Cuando se habla de profesiones y oficios en León, las más habituales y populares siempre serán aquellas dedicadas a la industria del sector cuero y calzado, pero hay un trabajo que tiene más de cuarenta años, y aunque no es muy común, quienes se dedican a ella están bien consolidados y son personas dedicadas. Se trata de la pesca.

Rafael Paniagua Almanza es Presidente, desde hace ocho años, de la asociación “Pescadores y Palaperos de la presa del Palote” que nació hace más de 30 años, incluso antes de que la presa se formalizara como parque. Con el paso del tiempo se ha convertido en toda una tradición, aunque no tan conocida como otros oficios “panzaverdes”.

“Tenemos reconocimiento y la difusión para comercializar nuestros productos, pues en toda la zona lo vendemos, se han convertido en un escaparate del comercio en la zona. Nuestra asociación la conforman 23 pescadores”.

Por su parte, Toribio Méndez Salas, quien tiene actualmente 74 años, fue uno de los primeros pescadores que empezaron a dedicarse al oficio en la Presa del Palote.

Comenzó a dedicarse al oficio a los treinta años y actualmente es su estilo de vida. Se dedica de lleno al oficio de pescador con ese oficio mantiene y apoya a su familia. Pese a ser septuagenario, se dedica con pasión a su oficio.  “Empezamos metiéndonos al agua a pie, y en ese entonces sí corríamos peligro. Pero hoy en día ya tenemos lanchas y muchas herramientas”, dice Toribio.

Por su parte, Fabiola González es ama de casa y toda su familia son pescadores (su esposo, su suegro, su sobrino),  asimismo, se dedica también a la venta de pescado en diferentes negocios y palapas.

“Nosotros nos dedicamos a esto hace mucho tiempo. Mi esposo se dedica a esto desde los ocho años. Hacemos esto desde mucho antes de que surgiera el parque”, dice. “

Aquí lo que nos hace falta es publicidad, porque mucha gente no sabe, incluso, que el pescado que vendemos es del Parque Metropolitano, aunque afortunadamente ha habido apoyo por parte del Gobierno. Incluso hemos traído crías para sembrar aquí en la presa. La mayoría vivimos en la zona, y tenemos el negocio que son las palapas”.

Juan Martín Romo tiene 30 años y se dedica a la pesca por el oficio que le enseñó y le legó su padre. Aprendió gracias a sus familiares, desde niño, como todo oficio. “Me fue gustando. Es un trabajo muy bueno. Aquí no falta el dinero. Aquí tenemos nuestro equipo de trabajo, que es una lancha. Luego la ocupamos para lanzar las redes”.

Como en todos los trabajos del mundo, la pandemia y la sequía que se vivió a inicios del año fue un reto para ellos. Pero aun así continúan firmes, al pie del cañón y a la orilla de la presa.

NECESITAMOS PESCAR

La Presa del Palote se encuentra actualmente al tope de su capacidad. Dicha situación ha obligado a que autoridades de Protección Civil limiten el acceso a los pescadores, quienes deben esperar a que todo sea menos riesgoso.

Aunque ellos comprenden la situación, necesitan pescar, pues ese es su “modus vivendi” y lo que les da de comer.

Al respecto, Rafael Paniagua, presidente de la Asociación de Pescadores y Palaperos, señaló que es completamente necesario que vuelvan a pescar.

Tal como lo señala: “Protección Civil gira la orden, pero nosotros no podemos acatar eso, pues sabemos que no corremos riesgo porque usamos lanchas con flotadores, y en el remoto caso de que se voltee una, no se hunde. Nosotros, además, sabemos nadar y conocemos la presa como la palma de nuestra mano.”

“Consideramos que es excesiva la medida, pues no es la primera vez que sucede esto de que la presa esté a tope. Vamos a entregar un escrito para que nos dejen trabajar normalmente a todos nosotros”, dice Paniagua.

Juan Martín Romo recuerda que cada año el nivel de agua de la presa del Palote sube y cada año los quieren sacar de pescar, con el fin de no correr riesgos. “Nosotros les firmamos una responsiva, donde nos hacemos responsables de lo que nos ocurre aquí. Todos los pescadores sabemos nadar, y tenemos muchos años aquí. Ahora que el nivel del agua va creciendo no nos puede sacar, porque es nuestro modo de vida. Esto es de lo que nosotros nos mantenemos”.

Romo declara (y reitera) que se hacen responsables de sus acciones. El sábado les hicieron sacar las redes y, presuntamente, hoy domingo les ordenarán dejar de pescar. “Insistimos: nosotros nos hacemos responsables de lo que pase, necesitamos pescar”.

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