“Cada año, me llevaban de niño, ahora yo llevo a mi familia y a mis nietos. Vamos a agradecer a la Virgen los favores recibidos y también, a ofrecer este sentimiento familiar de devoción que profesa mi familia”
Mariano
Comerciante del calzado
Unos treinta mil leoneses emprendieron su caminata hacia San Juan de los Lagos, como parte de la tradicional peregrinación familiar que comprende un recorrido a pie a partir de la Y Griega de la Carretera a Lagos.
El contingente leonés utiliza el fin de semana para hacer el recorrido, algunos hacen dos días en el trayecto, otros más caminan de manera ininterrumpida los aproximados 80 kilómetros hasta el altar mariano.
Desde anoche se observó la fila de peregrinos que con imágenes de la Santísima Virgen de San Juan y entre devotos cantos, iniciaron su caminata de fe, una milenaria tradición que se cumple año con año.
La mayoría de los caminantes locales se anticipa a la marcha de la Caravana de la Fe que viene procedente de México y que hoy acampa en tierra leonesa para partir a su siguiente etapa en Las Cruces mañana domingo por la noche.
Los sanjuaneros no están solos en su caminata, porque numerosas familias acuden a los campamentos ubicados en sitos autorizados o en la orilla del camino a fin de ofrecer “providencia”.
Se trata de víveres, comida, medicina y ropa que se regala en el camino para animar la fe que llevan los caminantes, muchos de los cuales, a su paso por León y procedentes de la Ciudad de México, Querétaro o Michoacán, ya vienen extenuados.
Uno de los centros de providencia más importante lo conforman los comerciantes de la Central de Abastos que unen sus esfuerzos para llevar alimentos a los peregrinos, así como organizaciones altruistas.
Muchas son las vivencias en el camino, así como las leyendas que pasan de generación a generación, pero predomina la fe como una fortaleza espiritual manifestada a través de la imagen de la Santísima Virgen de San Juan.
“Cada año, me llevaban de niño, ahora yo llevo a mi familia y a mis nietos. Vamos a agradecer a la Virgen los favores recibidos y también, a ofrecer este sentimiento familiar de devoción que profesa mi familia”, expresó Mariano, comerciante del calzado.
De esta manera, se cumple otro pasaje de fe y esperanza contenida en la tradicional marcha a San Juan de los Lagos.




