Para fortuna de la pequeña Dulce Xiomara Ramírez Silva y su familia, los “ángeles anónimos” y almas caritativas la han ayudado. El martes viajó rumbo a CDMX para ser operada de su cáncer. Desgraciadamente, no todo es perfecto ni miel sobre hojuelas, pues ahora necesitan ropa abrigadora y cobijas para soportar el frío.
Hace un par de meses, EL HERALDO de León informó el caso de Dulce, una pequeña de seis años que tenía Sarcoma de Ewing, un tumor óseo maligno que se forma en el tejido suave y afecta, sobre todo, a niños y jóvenes. Se trata de un cáncer que puede llegar a ser muy grave.
Para la familia Ramírez Silva, su vida fue un calvario desde que le diagnosticaron la enfermedad a la niña. Su familia se dedica a vender buñuelos y pan, y se reconocen abiertamente de bajos recursos, definiéndose con la popular frase “somos gente pobre, pero honrada”, de modo que les era difícil, si no es que imposible, conseguir el dinero necesario para la operación. Pagarla en el Hospital ABC de la ciudad de México era una opción… la segunda, que le amputaran la pierna a la niña.
Cuando todo parecía perdido, llegaron almas caritativas a tocar a la puerta en la calle Tlacopan número 119 en la colonia Azteca. Poco a poco, ayudaron a que se juntara suficiente dinero para la operación, además de cooperar con una kermesse que se festejó en octubre.
Hoy, la niña se encuentra en la Ciudad de México, siendo operada de manera óptima. Sin embargo, aún queda mucho por hacer. Así lo cuenta Niria Xiomara, abuela de la pequeña Dulce:
PIDEN ROPA Y COBIJAS
“Estas situaciones son terribles. Es algo que no se lo deseamos ni a nuestros peores enemigos. Desgastan por completo a las familias. Ahora solo pedimos apoyo de ropa calientita y cobijas para la niña, pues somos de bajos recursos y no tenemos posibilidades”.
La casa de la familia Ramírez Silva no tiene calefacción, y además de las fotos familiares, cuenta con la imagen de un enorme Cristo al que le rezan.
“Damos muchas gracias por todo el apoyo. La niña regresará en la semana, nosotros decimos que fue un milagro, porque la niña salvó su pierna”, señaló la abuela.
