
Las personas que llevan sus bolsas mientras buscan en la basura tienen, todas y cada una de ellas, una historia qué contar desde marzo del 2020, cuando arrancó la pandemia del coronavirus. Una de ellas es Diana Gutiérrez, quien comienza a trabajar desde las 5:00 de la mañana apoyándose con sus cuatro hijos.
(Los nombres de los entrevistados han sido cambiados para proteger su intimidad)
Diana recorre la zona de Los Castillos, buscando cartón, así como envases de plástico o latas. No siempre es fácil y las ganancias son irregulares:
“El año pasado trabajaba haciendo la limpieza en casas, y pero ya no me pudieron pagar, por eso ahora me dedico a esto. A veces saco nada más setenta pesos, es lo que tengo que hacer desde que me desocuparon”.
Otro de los también llamados “recuperadores urbanos” es Joaquín Pedraza, de 35 años de edad. Al igual que muchos de sus compañeros, recorre la colonia de Los Castillos y donde sea que pueda encontrar artículos que vender en recicladoras. Cuando tiene suerte, obtiene objetos de aluminio, cuando no, debe de conformarse con latas y botellas de plástico:
“A mi la pandemia no me vino a cambiar ni para bien, ni para mal” dice. “Yo siempre he vivido así, al día, al límite. Cuando obtengo PET lo vendo y con eso como. Todo eso del coronavirus no cambió mi vida. Así es como muchos la vamos llevando desde siempre”.
Es importante recordar que en agosto del año en curso, se entregaron 50 triciclos para ellos, afiliados a la Red de Recuperadores Urbanos del SIAP León. Sin embargo, los retos para muchos de ellos persisten y persistirán… con o sin pandemia.