La Unidad Municipal de Protección Civil, espera instrucciones por parte de Ordenamiento Territorial, para que se ejerciten acciones, en la propiedad que resultó dañada, desde hace años, con la falla que cruza por la glorieta Insurgentes, precisó el director, Juan Segoviano Tovar.
Esta construcción en ruinas, se ubica en el número 17, del boulevard Díaz Ordaz Sur, en lo que anteriormente, según la razón social que persiste, se ubicaba el negocio “Materiales para Construcción Insurgentes”.
Comentó que incluso se ha tenido contacto con el propietario de la finca, en la que persisten algunos negocios, que no se han querido desocupar, para proceder a la demolición de la parte dañada y que puede llegar a generar un accidente grave, afectando a transeúntes, e incluso a personas que por las noches llegan a ocupar este lugar, ante un derrumbe total o parcial de esas ruinas.
Comentó que la parte destruida por la falla y los locales anexos, forman parte de un total, con un propietario, por lo que se tendría que derrumbar el edificio completo, no sólo la parte dañada por la falla geológica.
“Mover tan sólo una parte, es debilitar la que se queda en pie, por lo que se requiere la demolición de todo el edificio, una vez que lo autorice Ordenamiento Territorial”, explicó el director de Protección Civil.
Consideró que no es posible que de la noche a la mañana se derrumbe sola estar parte de la construcción y se venga abajo el techo, tras cuestionársele, sobre la posibilidad de que alguien resulte lesionado e incluso muerto, sepultado entre los escombros, presuntos malandros que entran a la parte afectada, por las noches, según comentan los propios vecinos, que los escuchan constantemente.
También informó que en esa finca, se dio ya, desde hace tiempo, un dictamen, por parte de peritos especializados, sobre sus condiciones y el movimiento que tiene, a consecuencia de la falla geológica que la dañó, sin que precise, en que tiempo puede llegar a colapsarse.
Lo único que se puede hacer ahí, señaló Protección Civil, es colocar señalamientos de riesgo, para que los transeúntes tomen precauciones, hasta que Ordenamiento Territorial determine que esa propiedad queda totalmente fuera de uso y hay que demolerla.
Pero no sólo esa finca es de alto riesgo, comentó el director de Protección Civil, hay otras muchas más, casonas viejas abandonadas, que por las condiciones de su estructura, ya requieren intervención.
EL INSTITUTO DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA, NO RESPONDE
Por otra parte, no se han podido ejecutar acciones preventivas, ante muchos edificios de riesgo en el Centro Histórico de Irapuato, ante la omisión permanente del titular de la delegación federal del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
“Es un problema contactarme con él o que me digan quien puede atenderme, luego de la visita que hizo el delegado a ésta ciudad, en la que se le planteó la problemática tan grave que persiste en la zona centro de la ciudad, y les advirtió que ante una emergencia intervendría de inmediato, necesariamente”, comentó Juan Segoviano Tovar.
Desde aquella ocasión, se les han cerrado las puertas, no se da respuesta a nada, aun cuando se espera del Instituto, un dictamen que se les pidió por escrito, como peritos especializados y autoridades competentes, sobre la problemática de seguridad que representan diversos edificios.
Protección Civil Municipal, está elaborando por su parte, algunas cintas y lonas, advirtiendo el riesgo a los ciudadanos, respecto a estas fincas consideradas de alto riesgo.
Muchas de estas fincas están protegidas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, por lo que se les convocará una vez más, para finales de éste mes, para realizar otro recorrido, antes de que llegue la temporada de lluvias, que se pronostica severa, a fin de prever accidentes.
Se requiere ya urgente, un dictamen oficial, por parte del Instituto, para tomar las medidas pertinentes, ya que legalmente, no se puede hacer nada, bajo estas condiciones que mantiene la dependencia federal.
