Desde septiembre del 2018, el paradero Bocanegra ha permanecido cerrado debido a la construcción de la ciclovía.
Durante meses, los usuarios han exigido que se abra, pero no han obtenido una respuesta. Entretanto, los vándalos se han dedicado a dañar el lugar.
El paradero luce con los vidrios rotos y en mal estado. Para los vecinos es un verdadero problema, pues el lugar está convertido en un “elefante blanco”, y sigue sin volverse a abrir.
Muchas de las personas que viven por el bulevar Bocanegra y Paseo de Jerez tienen que caminar hasta el López Mateos.



