Inicio Columnas PARA CRECER HAY QUE SUSTITUIR IMPORTACIONES

PARA CRECER HAY QUE SUSTITUIR IMPORTACIONES

0

(Primera parte)
Después de la gran decepción ocasionada por una tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), de 0.0% en los primeros nueve meses de 2019, el gobierno federal debe estar pensando sobre las medidas de política económica que se deben implementar para retomar el sendero del crecimiento. El reciente anuncio del Programa Nacional de Infraestructura, que desarrollarán el gobierno federal y el sector privado, quedó corto en cuanto a las posibilidades de crecimiento que éste pueda generar, ya que en el mejor de los casos éste incidirá en un 0.7% del PIB anual del 2020 al 2024. Por su parte, muchos analistas estiman que habrá una desaceleración económica en los Estados Unidos al pasar de un estimado de 2.3% en 2019 a uno de 1.8% en 2020, por lo que será difícil que por el sector externo llegue el ansiado impulso al crecimiento económico. Por su parte, el gobierno sufrirá un duro apretón fiscal en el 2020 conforme se vaya dando cuenta de que los supuestos bajo los cuales se armó el Paquete Económico 2020 fueron demasiado optimistas y que se quedarán por debajo en sus estimaciones de ingresos fiscales. Finalmente, en cuanto al consumo privado, es posible que derivado de la entrada de más personas al mercado laboral y la llegada de remesas, pues éste crezca a una tasa moderada, de aproximadamente 1.0% en términos reales, una tasa insuficiente para impulsar el PIB nacional.
Dado todo lo anterior, una de las pocas alternativas viables que quedan para fortalecer el crecimiento económico es implementar una política de sustitución de importaciones que incentive la producción nacional. En esta entrega analizamos la situación del comercio exterior de México, en especial con las naciones asiáticas, y generamos una serie de conclusiones al respecto. No se trata de políticas proteccionistas, como veremos más adelante.
Exportaciones
De acuerdo con el INEGI, en el 2018 las exportaciones mexicanas de mercancías sumaron 450.7 miles de millones de dólares (mmdd), y en los primeros nueve meses de 2019 dicha cifra se ubica en los 344.2 (mmdd) cifra 3.3% mayor respecto del valor de las exportaciones realizadas en los primeros nueve meses de 2018. Este incremento de 3.3% fue producto de que las exportaciones a América del Norte crecieron 4.7%, las destinadas a Centroamérica aumentaron apenas 0.02%, las destinadas a América del Sur se desplomaron -15.9%, las que van a la Unión Europea cayeron -3.2%, las que van al resto de Europa aumentaron 3.6%, las que van a Asia aumentaron 3.0%, las que van a África crecieron 37.3%, mientras que las destinadas a Oceanía cayeron -22.8%. De esta manera, de los 344.2 mmdd exportados en los primeros nueve meses de 2019, el 83.42% tuvo como destino América del Norte, el 1.41% a Centroamérica, el 2.91% a América del Sur, el 5.39% a la Unión Europea, el 0.37% al resto de Europa, el 0.21% a África, el 0.26% a Oceanía y el restante 0.50% a otras regiones.
De todas estas cifras, hay dos cosas que son preocupantes primero, que no obstante que hay una guerra comercial entre Estados Unidos y China y que Estados Unidos crece a una tasa robusta de 2.3%, nuestras exportaciones a Norteamérica crecieron apenas 4.7%. Por otra parte, preocupa que las exportaciones a otros mercados, como América del Sur y la Unión Europea hayan disminuido, ya que eso provoca que nuestra dependencia con las naciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) hay aumentado de 82.29% del total en los primeros nueve meses de 2018 a 83.42% del total de exportaciones en los primeros nueve meses de 2019.
Importaciones
En cuanto a las importaciones totales, éstas sumaron 464.3 mmdd en 2018 y suman 341.5 mmdd en los primeros nueve meses de 2019, lo que implica una caída de -0.5% respecto del valor de las importaciones en los primeros nueve meses de 2018. La caída de -0.5% en el valor de las importaciones es producto de una disminución de -2.8% en las importaciones originarias de América del Norte, una caída de -0.9% en las originarias de Centroamérica, disminución de -1.2% en las que vienen de América del Sur, caída de -4.6% en las originarias de la Unión Europea, caída de -13.3% en las que vienen del resto de Europa, un aumento de 4.8% en las originarias de Asia, caída de -29.7% en las que vienen de África y aumento de 24.6% en las provenientes de Oceanía. De esta manera, de los 341.5 mmdd de importaciones registradas en los primeros nueve meses de 2019, tenemos que el 47.61% provino de América del Norte, el 0.45% de Centroamérica, el 2.61% de América del Sur, el 11.33% de la Unión Europea, el 36.19% de Asia, el 0.35% de África, el 0.17% de Oceanía y el restante 0.26% de otras regiones.
De todas estas cifras, llama la atención que de todos los orígenes de nuestras importaciones, sólo hayan aumentado las que vienen de Asia y Oceanía. Preocupa que cada vez dependemos más de las importaciones originarias de naciones asiáticas, ya que éstas pasaron de representar el 34.33% del total en los primeros nueve meses de 2018 a ser el 36.19% del total en los primeros nueve meses de 2019. Por su parte, la dependencia de importaciones originarias de países TLCAN disminuyó al pasar de 48.71% en los primeros nueve meses de 2018 a 47.61% en los primeros nueve meses de 2019.

Director General GAEAP*
alejandro@gaeap.com
En Twitter: @alejandrogomezt

Salir de la versión móvil