
Margarita suele vender sus cuadros vía Facebook, pero también los ofrece los domingos en el tianguis “La línea de fuego”. Hay de diferentes precios, pero algunos cuestan 1000 pesos, como es el caso de los personajes de Dragon Ball.
A inicios de 2020 la vida de Margarita transcurría con naturalidad. Se dedicaba a trabajar en una fábrica y también, a ser ama de casa y madre. Pero entonces llegó la pandemia del coronavirus. Poco a poco se empezó a extender y se cerraron varios negocios, entre ellos, la fábrica donde ella trabajaba. Le ocurrió lo que irremediablemente le pasó a millones de personas en todo México: perdió su trabajo.
Sin embargo, en lugar de ponerse a llorar y quedarse estática, recordó que desde muy joven tenía talento para dibujar. Compró todo el material necesario y empezó a producir cuadros de diversos temas: personajes de películas, de dibujos animados, de cómics, jugadores del equipo León, princesas de Disney, etcétera. Mezcló diferentes técnicas y en poco tiempo tuvo suficiente “stock” para crear una pequeña tienda en línea. Posteriormente, conforme el semáforo cambió a naranja, pudo salir a vender sus cuadros, que hasta el momento han sido del agrado del público.
La misma Margarita cuenta su historia:
“Hago manualidades o arte, como la quieran llamar. Son cuadros pintados a mano. Yo trabajaba en la rama del calzado y cuando cerró la fábrica encontré esta forma de ganar dinero. Es bueno haber retomado el dibujo y la pintura, que dejé hace tiempo y la he vuelto a retomar. Hubo un tiempo que disminuyó el trabajo, pero ahora las cosas están mejorando”.
“Nada justifica delinquir. Muchos se van a lo fácil, y a todos nos perjudicó el coronavirus. Pero el crimen no es nunca lo correcto, y más cuando eres el ejemplo de tu hijo o hija. Es depende qué tipo de persona seas”.
Al igual que muchas mujeres actuales, Margarita ofrece sus cuadros por internet, en el perfil titulado como “Lindos detalles”.