
El problema de las malas (y en ocasiones, nulas) ventas, afecta no solamente a los comerciantes que se encuentran adentro de la feria, sino también afuera. Aquellos que se dedican a ofrecer el pan de feria son los más afectados. Han llegado a la conclusión de que lo mejor es producir poco producto, pues se vende igual de poco.
Uno de los muchos negocios es “Los trigales”, que está a un lado de Plaza Stadium. Allí se encuentra Uriel Sánchez, quien tiene 30 años y desde niño asistía con su familia a la Feria de León, pues se trata de un negocio familiar. Hoy en día, enfrenta uno de los peores años del evento.
“Todo esto está muy tranquilo. No hay gente, pero ni afuera ni adentro. Otro aspecto que nos ha perjudicado son las constantes lloviznas, y eso que tenemos muy buenos precios, y los ingredientes que manejamos son muy buenos. La verdad, sí se nos han bajado las ventas, sacamos actualmente entre un 15 y un 20%”.
Otro testimonio es el del negocio de Ernesto Sánchez, que es atendido por Mayra Sánchez, quien sabe que la situación no es nada fácil ni para ella ni para ninguno de sus colegas. “Ya son siete años que venimos aquí, y este es uno muy mal año. La mayoría de los que venimos llegamos del Estado de México, y lo que queremos es ganar algo de dinero porque desde 2020 todo ha sido muy malo por todo esto del coronavirus. Por lo pronto, nosotros preferimos producir muy poco, porque es un hecho que se va a vender muy poco”.
Originarios de San Antonio Tepetitlán, está el caso de pan de feria “Valeria” que no es diferente al de los testimonios anteriores. María de Dolores Cerón cuenta: “No hay nada de gente. Entendemos que todos estamos saliendo de la pandemia, pero nosotros tenemos ya año y medio con muy malas ventas. Necesitamos trabajar. ¡Ese es nuestro sostén económico! En febrero de 2020 fue la última vez que salimos, y la situación no ha sido la misma”.