Es un hecho incuestionable: el cambio climático está afectando a todo el planeta, y tanto León como Guanajuato, por supuesto, no son la excepción. Documentos al respecto, así como activistas que advierten al respecto, abundan.
En la página web de la Secretaría de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial ofrece explicación detallada sobre el cambio climático, y la forma en que afecta a Guanajuato. Aunque políticos como Donald Trump supongan que es una mentira, los funestos resultados se perciben claramente.
Así, el texto de la página web señala que según el Diagnóstico Climatológico y Prospectiva sobre Vulnerabilidad al Cambio Climático, realizado por el Centro de Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Guanajuato y publicado en el 2010 por el Instituto de Ecología se concluye que los sectores de mayor vulnerabilidad al cambio climático son: agua, sector agrícola, biodiversidad, bosques, salud y sector social.
Concretamente en León, San Francisco y Purísima del Rincón, en la cuenca Turbio-Palote, el texto apunta que las principales afectaciones son Reducción en el volumen de agua disponible para uso doméstico, reducción de la producción agrícola de riego y aumento de casos de golpes de calor y enfermedades diarreicas en la población. Concretamente en León, se ve afectado el sector cuero-calzado, que es el fundamental de la ciudad, además del agrícola y pecuario.
PERSPECTIVA DE ACTIVISTA
Para Ricardo Ibelles, fundador e integrante de la asociación civil Frente Unido Rescate Arbóreo, el problema es muy serio y se debe de hacer algo al respecto de forma inmediata.
“Ni siquiera hemos llegado al verano y mucho menos han llegado las lluvias y la temperatura está muy alta. Considero que es pertinente atender el tema con toda seriedad, y exigir no solo a los servidores públicos, sino a nosotros mismos, que haya más árboles, que haya más áreas verdes”, apunto Ibelles.
El activista y ambientalista señala que en León, concretamente, vienen nuevas enfermedades, como el caso de zika o dengue, pues el ambiente cálido es propicio para que se desarrolle, o bien, que los árboles entren en condición de estrés hídrico y los afecte más el muérdago. Serán árboles enfermizos y propensos a morir, y se perderá masa arbórea.
“Hay que atender bien el tema del medio ambiente, y de inmediato hacer algo” concluye.
