
El Gobierno del Presidente estadounidense, Donald Trump, incrementó ayer de 25 a 50 millones de dólares la recompensa por «información que conduzca al arresto» del Mandatario venezolano, Nicolás Maduro, informó la Fiscal General Pam Bondi en la red social X.
La funcionaria aseguró que Maduro utiliza a grupos vinculados con el narcotráfico como el Tren De Aragua, el Cártel de Sinaloa y el Cártel de los Hijos «para introducir drogas letales y violencia en nuestro país».
La Casa Blanca acusa al líder chavista de encabezar la banda criminal Cártel de los Soles, designada a finales de julio organización «terrorista» global.
«Hasta la fecha, la DEA ha incautado 30 toneladas de cocaína vinculadas a Maduro y sus cómplices, de las cuales casi siete toneladas están vinculadas al propio Maduro. Representa una fuente fundamental de ingresos para los carteles con sede en Venezuela y México», indicó Bondi en un video.
«La cocaína suele estar mezclada con fentanilo, lo que ha provocado la pérdida y destrucción de innumerables vidas estadounidenses».
La Fiscal General también destacó que el Departamento de Justicia ha incautado más de 700 millones de dólares en bienes vinculados al Presidente, entre ellos dos aviones privados y nueve vehículos.
«(Maduro) Es uno de los mayores narcotraficantes del mundo y una amenaza para nuestra seguridad nacional. Por lo tanto, hemos duplicado su recompensa a 50 millones de dólares», agregó.
Tras el anuncio de Washington, Diosdado Cabello, considerado el número dos del chavismo, aseveró en conferencia de prensa que el Cartel de los Soles es «un invento de Estados Unidos».
«El Cartel de los Soles es un invento. No sé cuántos años tienen que ellos inventaron eso y en ese tiempo ha tenido como 300 jefes», dijo.
Maduro y varios de sus allegados fueron acusados formalmente en un tribunal federal de Manhattan en 2020, durante el primer mandato de Trump, por cargos federales de narcoterrorismo y asociación delictuosa para importar cocaína.
En ese momento, Estados Unidos estableció una recompensa de 15 millones de dólares por informes para lograr su arresto.
Posteriormente, el Gobierno de Biden aumentó la cifra a 25 millones, misma cantidad que Washington ofreció por la captura de Osama Bin Laden tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
A pesar de la enorme recompensa, el líder chavista se mantiene en el poder tras desafiar a Estados Unidos y la Unión Europea, que consideran su reelección de 2024 como fraudulenta.