
Es un hecho que la adaptación de ‘La Odisea’ de Christopher Nolan se ha convertido en una de las películas más vistas y comentadas de todo el 2026.
Al tratarse no solamente de un clásico, sino del poema más importante de la cultura occidental, hay mucho que decir al respecto.
Sobre la fuerza que ha tenido el poema de Homero, y por qué hasta el día de hoy sigue vigente con una importancia crucial, habla en entrevista para este medio Francisco Rivas, académico de la Universidad de Guanajuato.
Rivas es profesor del departamento de Letras Hispánicas de la Universidad de Guanajuato. Imparte las materias de Latín, Ensayo Hispanoamericano del Siglo XX, Filosofía y Literatura, y cursos también propedéuticos para el área de Humanidades.
Al igual que clásicos como ‘Cien años de soledad’, ‘Pedro Páramo’, ‘El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha’ o ‘Historia de dos ciudades’, ‘La Odisea’ es memorable desde su primer párrafo: “Cuéntame, oh musa, de aquel varón de multiforme ingenio que, después de destruir la sacra ciudad de Troya, anduvo peregrinando larguísimo tiempo”.
‘La Odisea’ cuenta la historia de Odiseo, quien tras la guerra de Troya hace hasta lo imposible por volver a Ítaca, la isla donde es rey, y ver a su hijo Telémaco, su esposa Penélope y a su fiel perro Argos. En el camino, se enfrentará con un cíclope, una bruja que convierte a los hombres en cerdos y sirenas de seductores cantos.
Pero hay mucho más que decir. Al respecto, Rivas apunta de forma tácita: “detrás de la Odisea de Homero existe un elemento profundamente humano”.
REGRESO A ÍTACA
Con respecto a la pregunta de por qué, 3000 años después, la historia sigue siendo atractiva, el académico señala:
“Odiseo eres tú, soy yo, somos todos realizando un viaje, un viaje de autoconocimiento, un viaje trascendental para el espíritu humano. En griego le decían nostos, que implica regresemos al origen. Somos todos, cuando elegimos una carrera, cuando elegimos formar una familia, cuando elegimos algún hobby, y luego tenemos que regresar. No somos los mismos cuando salimos y mucho menos cuando regresamos”.
Todos podemos ser Odiseos, todos podemos ser Telémacos, todos podemos sentirnos un poco abrumados como Penélope, puntualiza Rivas. Con respecto a si una adaptación cinematográfica es buena o mala para divulgar la literatura (y aquí puede tratarse desde la infinidad de versiones de ‘Drácula’ o la de Sherlock Holmes ambientada en el mundo moderno, producida por la BBC) el académico de la UG declara que siempre será acertado que una obra audiovisual ayude a las nuevas generaciones a conocer los clásicos, ya sean griegos, de la Inglaterra Victoriana o del México de tiempos de Juan Rulfo.
Rivas explica que el hecho de que un texto de hace miles de años pueda adaptarse al lenguaje cinematográfico moderno, es un ejemplo de su importancia. También, que su impacto puede interesar a los jóvenes, prueba de ello es la edición de ‘La Odisea’ que publica la Universidad de Guanajuato, y que está disponible en su repositorio, ya que la institución se preocupa tanto por la divulgación del clásico como del ámbito académico.
Rivas concluye que, en estos tiempos de modernidad líquida, de abundantes reels y tik toks, siempre habrá gente joven que quiera volver a los clásicos.
La curiosidad, la capacidad de asombro, son tan eternas como la caída de Troya o el regreso a Ítaca.