Cada 1 de octubre, es decir, un día como hoy, se celebra el Día Internacional de las personas mayores. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud en su página web, se trata de un día que se convierte “es una oportunidad para poner de relieve la importante contribución de las personas mayores a la sociedad y para concienciar sobre los problemas y los retos que plantea el envejecimiento en el mundo actual”.
De acuerdo con la página de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el objetivo de este día, en su edición 2018, será:
“Promover los derechos consagrados en la Declaración y lo que estos significan en la vida cotidiana de las personas mayores. Dar mayor visibilidad a las personas mayores como partes activas integrantes de la sociedad, comprometidas a mejorar el goce efectivo de los derechos humanos en diversos ámbitos de la vida y no sólo de aquellos que los afectan de manera inmediata. Reflexionar sobre el progreso y los desafíos para garantizar el disfrute pleno e igual de los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas de edad avanzada. Involucrar a un público amplio en todo el mundo y movilizar a las personas por los derechos humanos en todas las etapas de la vida”.
EN LEÓN
No es necesario estar al tanto de lo que sucede en las Naciones Unidas para conocer y respetar al adulto mayor. En el asilo de ancianos “El ángel guardián”, ubicado en la Zona Centro, hay personas de la tercera edad que buscan compañía.
Rodolfo, auxiliar de la directora del asilo, señala que en el lugar se atiende a 15 personas de la tercera edad, habiendo más mujeres que hombres. La mayoría tiene Alzheimer, y la mujer más grande tiene 106 años.
“Definitivamente hace falta fomentar el respeto y el cuidado al adulto mayor. La juventud siempre estará fuera de sí, y no comprende que al llegar a esta edad no tendrán la misma energía que cuando son jóvenes. Es inevitable que para allá vamos todos, y les falta mucha comprensión en ese sentido”, dice Rodolfo.
Por otro lado, Rodolfo reitera que la juventud no es eterna, “todos llevamos el mismo camino. El adulto mayor, tenga el género que tenga, hay que tenerle respeto y sobre todo, cariño, es una cuestión de lealtad”.
Rodolfo explica que cualquiera que quiera ir al asilo a visitar a los adultos mayores, es completamente libre de hacerlo, y tiene las puertas abiertas.



