Inicio Columnas NOTICIAS TERRIBLES

NOTICIAS TERRIBLES

0

En la ciudad de Torreón ocurrió un hecho lamentabilísimo por su gravedad y porque fue un acto increíble por las condiciones en que las que se da esta tragedia y porque el autor material resulta ser un menor, de edad de cerca de 12 años, que en un colegio privado introdujo dentro de la escuela 2 pistolas, de las cuales increíblemente no solamente logró introducirlas a escondidas en la escuela, sino que las supo manejar y disparó matando a su maestra e hiriendo a varios alumnos y a otro profesor, y posteriormente, en un acto que todavía no podemos concebir y nos llena de asombro y de incredulidad: se pega un tiro y comete suicidio.

Las familias de los lesionados y de la maestra, la familia de este niño que era huérfano, pues habían muerto sus padres y vivía con sus abuelos, están consternados; las autoridades responsables de la escuela en Torreón, así como todos los padres de familia de esta escuela, de la ciudad de Torreón, del estado de Coahuila y en general todos, estamos reacios a creer y sin poder concebir una tragedia inexplicable y tan monstruosamente ejecutada en manos de un menor que no se puede consentir como un criminal y que todo mundo dice que era un niño normal, de buena conducta y buenas notas escolares.

Todo México está de luto, el pequeño mexicano autor de esta masacre nunca podrá explicar las razones y todo mundo hace suposiciones y se echan la culpa unos a otros; pero el hecho está consumado y sin posibilidades, más que solamente encomendarle al Supremo Creador que obre toda su misericordia para que se pueda establecer cristiana resignación  y tomemos ejemplo para que de ninguna manera vuelva a pasar algo semejante.

Hay que tomar medidas urgentes y definitivas, actuando con celeridad, con cordura, de forma justa y enérgica. Debemos buscar soluciones de inmediato.

Esperemos que todos los jóvenes y padres de familia de esa escuela, de esa ciudad, de ese estado tomemos ejemplo para saber guiar a nuestros hijos y nietos y encaminar a los pequeños y a los jóvenes por senderos de paz,  que estén llenos de buenos ejemplos donde los conceptos morales deben ser inculcados por nosotros los adultos y predicar con el ejemplo, pues de nada sirve que se hagan leyes, reglamentos, reuniones, congresos, pláticas, orientaciones psicológicas y multitud de cosas si nosotros los adultos no actuamos como una sociedad coherente para que los niños y jóvenes sigan nuestro ejemplo. Hoy lamentablemente en México como país se están perdiendo los valores fundamentales; la importancia de los placeres materiales supera al buen comportamiento moral de todos nosotros.

Vivimos en un país en que la violencia impera y la proliferación de grupos criminales se enseñorea impunemente a lo largo y a lo ancho de todo nuestro país. A los niños y jóvenes se les hace más fácil vivir fácilmente delinquiendo, robando y volviéndose sicarios que hombres de bien, buenos estudiantes y mejores trabajadores. Muchos de ellos en sus casas ven la desintegración de los hogares, pues es moda que los varones en un matrimonio se dediquen al vicio y no al trabajo honesto, y la mujer que debiera de ser baluarte del matrimonio, se muestre sin un comportamiento de una madre afectuosa que cuida a sus hijos para llevarlos amorosa por el buen camino.

Afortunadamente son muchísimos más los que llevan buenas costumbres, pero lo terrible es que el incremento a través de los últimos años y que se ha agudizado en este último año, sobre todo en nuestro querido Guanajuato, en el que hay muertes diariamente, ocupando el primer lugar en homicidios dolosos y con un desorden que origina la violencia en que vivimos en nuestra entidad. Vemos que los grupos en las iglesias luchan, quizá no con la eficiencia necesaria, pero seguimos inmersos en este problema en que cada vez vemos más marinos, soldados, Guardia Nacional y grupos policiacos que no logran resolver lo que debería ya estar resuelto.

Simplemente quizá haya que cambiar la estrategia y buscar soluciones prácticas para terminar en Guanajuato y en todo el país la violencia que se transmite a los niños, como el caso que nos ocupa y que marca este día como un día negro en la historia de México.

Hay otro tema terrible que está lastimando a la población más vulnerable: la extinción del Seguro Popular, por un Instituto del Bienestar que está siendo hasta ahora un fracaso. La población está desconcertada en estos días, la gente se está desesperando porque en los hospitales están cobrando cuotas que antes no se cobraban, que los obligan a comprar medicamentos fuera del establecimiento porque simplemente no existen y la carencia de profesionistas doctores y equipo necesario que los atiendan.

Claro que esto no es nuevo, porque ya lo veníamos arrastrando durante muchísimos años en gobiernos anteriores, pero lo que se critica es que se ha cortado de raíz el Seguro Popular, sustituyéndolo por un organismo que solamente cambió el nombre pero no tiene reglas de operación ni nada propositivo en la vida de la salud de todos los mexicanos, sobre todo de los más pobres que no pueden pagar las altísimas cuotas y los medicamentos de los hospitales privados.

El secretario de Salud, responsable directo de este sector, ha guardado silencio y no ofrece ninguna solución y así el problema se agrava. Hay muchos cientos de miles en el país que necesitan ayuda inmediata.

Se hace un llamado urgente para que se arregle de inmediato, pues podríamos suprimir posiblemente muchas cosas que no son tan indispensables, pero con la salud del pueblo, señores del gobierno federal, estatal, municipal y todas las dependencias del sector salud, no pueden estar callados y sin actuar.

Con la salud del pueblo, que puede producir miles de muertes, no se juega.

Actúen de inmediato, el pueblo se los reclama.

 

Salir de la versión móvil