“Ni nos protegen ni dejan protegernos”. Con esas cinco palabras definió la situación de su colonia y otras que la rodean, Erika Saucedo, vecina de Valle de las Haciendas.
El jueves de la semana pasada, la Dirección de Desarrollo Urbano ordenó quitar la malla y rejillas colocadas por los vecinos de Lomas de las Haciendas, que alzaron para protegerse de la inseguridad y el delito. La situación arrancó preocupación y desconcierto de los vecinos, quienes ahora no pondrán protegerse del delito. En su opinión, las autoridades no sólo no los apoyan, sino que además, no les dejan defenderse.
Sobre la desesperación y la necesidad de muchas colonias de cerrar sus calles, para así prevenir y cuidarse de la delincuencia, Denny Méndez, dirigente del PRI León, advirtió:
“Es un tema de muchas aristas. Primero está el libre tránsito de todos los ciudadanos, y luego está la seguridad de las colonias de las personas que viven allí. Es una cuestión que debemos de mediar y ver cómo lo solucionamos. Pero también es cierto que los ciudadanos están con el Jesús en la boca todos los días, es por eso que exigen que se cierren sus colonias, ya que el Estado y el municipio no les brinda la seguridad que ellos merecen”.
Vecinas como María Eugenia Cuéllar, Sandra Padilla y Patricia Márquez, no pudieron sino sentirse preocupadas, ya que la vigilancia en la colonia es escasa y ahora no tienen una reja que limite el acceso a personas sospechosas. Además, aclararon que no se prohíbe el libre tránsito, ya que las calles cerradas eran tres al frente y una al costado, por lo que era posible el acceso.
En la colonia ha habido constantes robos. En ocasiones, hasta ocho coches han terminado sin baterías, y algunos desmantelados. Por la madrugada es normal para los colonos ver vándalos que piden dinero a los jóvenes de manera intimidatoria. Los vecinos declararon que su única protección era la reja y la malla, y ahora ni siquiera tienen eso.
